El cetáceo de una tonelada falleció en la madrugada de este jueves debido a complicaciones de salud irreversibles.
Luego de una intensa jornada de atención médica en Santa Marta, la ballena piloto que había sido rescatada en las playas de Tasajera, Magdalena, perdió la vida. El ejemplar, que presentaba un cuadro clínico severamente comprometido, no logró responder a los tratamientos de estabilización aplicados por los especialistas.
Los hechos se originaron el pasado miércoles 3 de junio, cuando pescadores de la zona avistaron al animal varado en la orilla del mar. A pesar de los múltiples intentos de la comunidad por devolverlo a aguas profundas, el cetáceo regresaba sistemáticamente a la playa, lo que encendió las alarmas de las autoridades ambientales sobre su estado de salud.
Ante la emergencia, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag), en alianza con la Fundación CIM Caribe y el Centro de Vida Marina, activó un protocolo de rescate para trasladar al espécimen de 3,32 metros de largo. El operativo requirió una logística especial debido al peso del animal, el cual fue llevado a un centro especializado para recibir soporte vital y alimentación.
Durante su estancia en la clínica veterinaria, el equipo médico identificó que se trataba de un ejemplar juvenil de Globicephala macrorhynchus, también conocido como calderón de aletas cortas. Aunque el animal mostró intención de alimentarse inicialmente, su organismo comenzó a rechazar la comida, evidenciando un deterioro progresivo en sus funciones biológicas.
A través de sus canales oficiales, la autoridad ambiental confirmó el deceso mediante un comunicado “Fallece ballena piloto rescatada en Tasajera pese a los esfuerzos de atención especializada del Centro de Rescate de Fauna Marina. Presentó un deterioro progresivo que terminó con su fallecimiento hacia las 4:00 a.m.”, informaron en redes sociales.
La bióloga marina Julieth Prieto explicó que este tipo de varamientos recurrentes suelen estar vinculados a enfermedades preexistentes o desorientación severa. Corpamag también destacó en sus redes la labor de los habitantes locales “Agradecen el apoyo y la rápida reacción de la comunidad pesquera de Tasajera durante la atención de este caso”.
Tras la muerte del mamífero, expertos procedieron a realizar la necropsia y la recolección de muestras biológicas. Estos análisis científicos buscan determinar con exactitud las causas del fallecimiento y recolectar datos valiosos para la protección de otras poblaciones de cetáceos que transitan por el Caribe colombiano, especialmente en áreas cercanas al Parque Tayrona.
Finalmente, las autoridades reiteraron que, aunque el desenlace fue lamentable, el procedimiento permitió obtener información técnica relevante. La corporación señaló en sus plataformas digitales que “las muestras permitirán conocer con mayor precisión las causas que afectaron su salud y aportar información científica para la conservación de los mamíferos marinos”.


