La víctima viajaba hacia el corregimiento de Calabazo para someterse a un procedimiento terapéutico.
El sobrecupo y un repentino quebranto de salud se conjugaron para provocar la muerte de Daniela Gisela Cifuentes, una mujer de 29 años que perdió la vida tras caer de un vehículo de servicio público en la vía que de Santa Marta conduce a Palomino. El trágico incidente se registró específicamente a la altura del sector conocido como Las Tinajas, sobre el kilómetro 13+100 de esta importante arteria vial del departamento del Magdalena.
La víctima mortal, quien era natural de Inírida (Guainía) y madre de tres menores de edad, abordó el automotor en el sector del Mercado Público de la capital. De acuerdo con los datos recopilados por las autoridades de tránsito, la pasajera tenía como destino final el corregimiento de Calabazo, donde aparentemente se sometería a un procedimiento terapéutico programado para ese día.
Testigos del hecho señalaron que el autobús, afiliado a la empresa Cootransoriente y con placas TZV-547, se desplazaba con un evidente exceso de usuarios en su interior. Debido a esta situación de sobrecupo, Cifuentes se habría visto obligada a realizar el trayecto de pie cerca del área de acceso, puesto que no habían sillas disponibles.
Durante el recorrido, precisamente al llegar al punto de la emergencia, la mujer habría experimentado un desmayo repentino lo que presuntamente le hizo perder por completo la estabilidad. Al no encontrar un punto de apoyo seguro y debido a la aglomeración de personas, la víctima se precipitó de manera violenta fuera del vehículo y cayó sobre el asfáltica mientras el pesado automotor se encontraba todavía en pleno movimiento.
El conductor del bus, un ciudadano samario de 36 años identificado por la Policía como Wilson Josué Trigos Quintero, manifestó en su declaración inicial que la afectada llevaba pocos minutos de haber subido a la unidad. El chofer relató que se percató de la situación cuando los gritos de auxilio del resto de los usuarios lo obligaron a detener la marcha del vehículo.
Las graves lesiones sufridas por el impacto contra el pavimento y el posterior contacto con las llantas traseras del automotor le causaron la muerte a la ciudadana de forma instantánea en el sitio. La escena generó momentos de profunda alteración y consternación entre los demás viajeros, quienes intentaron prestar los primeros auxilios sin éxito debido a la gravedad de los traumas.
Efectivos de la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Metropolitana se trasladaron de inmediato al sitio del siniestro para acordonar la zona y regular el flujo vehicular de la Troncal. Posteriormente, los peritos judiciales realizaron la inspección técnica del cadáver y su posterior traslado hacia la morgue del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Santa Marta.
La investigación formal se centra ahora en verificar la hipótesis del sobrecupo y determinar si existió responsabilidad por la operación de las puertas del transporte con el vehículo en marcha. La recolección de los dictámenes forenses de Medicina Legal será clave para establecer científicamente las causas del desvanecimiento que originó esta fatal caída.


