El candidato presidencial anunció que ofrecerá recompensas millonarias en dólares para desmantelar las cúpulas de las disidencias de las Farc.
La violenta ofensiva que sacude al suroccidente de Colombia, con un saldo de más de 20 muertos y 30 atentados recientes, ha provocado una reacción radical en el tablero político. Abelardo de la Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria, aseguró que la crisis de seguridad en el Valle y el Cauca es el resultado de una ausencia de autoridad que ha permitido el empoderamiento de grupos ilegales.
Ante la gravedad de los ataques en la vía Panamericana, el aspirante ha endurecido su postura, posicionándose como el promotor de una intervención militar sin precedentes. Para de la Espriella, el panorama actual no admite más dilaciones, señalando que regiones estratégicas del país se han convertido en enclaves de muerte debido a lo que considera una gestión gubernamental débil frente al crimen organizado.
Ofensiva total contra las jefaturas subversivas
En un reciente pronunciamiento, el candidato fue tajante al detallar sus primeras acciones en caso de llegar a la Casa de Nariño. “El 7 de agosto firmaré esa declaratoria de objetivos militares contra Mordisco, Calarcá y todos los comandantes de estas bandas narcoterroristas”, afirmó, dejando claro que su estrategia se basará en la persecución implacable por tierra, aire y mar.
El abogado y político subrayó que asumirá el mando directo de la Fuerza Pública para ejecutar estas operaciones. “Los voy a dar de baja; serán objetivos militares prioritarios de las Fuerzas Armadas de nuestro país”, sentenció, eliminando cualquier posibilidad de diálogo o tregua con las estructuras que hoy mantienen el asedio en el suroccidente colombiano.
Críticas a las políticas de paz actuales
“La sangre que hoy se derrama es consecuencia directa de la tal paz total de pacotilla de Gustavo Petro, que es la hija ilegítima de la paz de Santos”, manifestó el candidato presidencial.
De la Espriella sostiene que los procesos de negociación vigentes solo han facilitado el rearme de las estructuras insurgentes y la pérdida de soberanía en territorios como el Catatumbo y el Pacífico. Según su análisis, la inseguridad que obliga a los ciudadanos a vivir con miedo es producto de un modelo que ha perseguido a los militares mientras ofrece beneficios a los victimarios.
Recompensas en dólares y control territorial
Como parte de su plan de seguridad, el candidato prometió implementar incentivos económicos internacionales para desarticular a los grupos criminales. De la Espriella aseguró que ofrecerá “recompensas millonarias en dólares” por información que permita neutralizar a quienes califica como “miserables bellacos”, buscando que la inteligencia civil contribuya a la captura de los cabecillas más buscados.
Finalmente, el líder de Defensores de la Patria reiteró que su compromiso es con los “colombianos de bien” que han sido víctimas de la violencia sistemática. “Personalmente estaré al frente de las operaciones en contra de estos bandidos”, concluyó, reafirmando que su objetivo principal será la erradicación definitiva del narcoterrorismo para restablecer el orden y la libertad en las zonas más afectadas de la geografía nacional.


