Tres hombres que ocultaban sus rostros habrían arrojado trozos de salchichón envenenado a las terrazas durante la madrugada para silenciar a las mascotas y facilitar los robos.
Un grave hecho de inseguridad y maltrato animal encendió las alarmas en los barrios El Trébol y Los Laureles de Santa Marta, donde cámaras de seguridad registraron a tres sujetos caminando a altas horas de la noche con el rostro cubierto. Según la denuncia de los residentes, los sospechosos arrojaron embutidos impregnados con sustancias tóxicas hacia el frente de las residencias para atacar a los perros que permanecían en las terrazas.
Las sospechas de los habitantes apuntan a que el ataque responde a una maniobra premeditada por parte de estructuras delictivas. De acuerdo con la hipótesis que maneja la comunidad, los delincuentes buscan silenciar a las mascotas que duermen en la entrada de los inmuebles para evitar que ladren y alerten a los vecinos, facilitando así el ingreso a las viviendas mientras las familias descansan.
El accionar de los individuos quedó registrado en las grabaciones del sector mientras estos esperaban a que los esquemas de vigilancia comunitaria concluyeran sus recorridos. Una vez las calles quedaban desiertas, los sujetos se aproximaban a las rejas y lanzaban el alimento procesado hacia el espacio frontal de las casas.
La emergencia se evidenció al amanecer, cuando los propietarios hallaron a sus animales con severas convulsiones y síntomas agudos de intoxicación que provocaron la muerte de varias mascotas, mientras otras luchan por su vida en centros veterinarios. Al inspeccionar las terrazas, los dueños ubicaron los restos del salchichón envenenado que ratificaron la modalidad empleada.
Frente a esta situación, las familias afectadas pusieron el material fílmico de los circuitos cerrados de televisión a disposición de las autoridades judiciales para lograr la pronta identificación y captura de los tres encapuchados. La comunidad exige un refuerzo inmediato de los patrullajes policiales en la zona para prevenir que se ejecuten hurtos en las residencias donde los caninos resultaron afectados.
Finalmente, los líderes del sector instauraron redes de alerta temprana entre los vecinos para inspeccionar la parte frontal de los predios y recomendaron verificar exhaustivamente las terrazas antes de permitir que los animales de compañía entren en contacto con cualquier elemento arrojado desde la calle.


