El hallazgo del cuerpo en la vereda Raudal Viejo pone fin a la búsqueda de la joven de 20 años que había sido raptada en su propio domicilio.
Como Karol Daniela Cuartas Barrientos fue identificada la mujer localizada sin signos vitales en el sector de Doradas Bajas, en zona rural del municipio de Valdivia. El hallazgo se produjo este lunes, luego de que la víctima permaneciera desaparecida desde el pasado 11 de abril, fecha en la que sujetos armados irrumpieron en su vivienda para llevársela por la fuerza.
De acuerdo con el reporte oficial, el cadáver presentaba múltiples impactos de proyectil en el cráneo, la espalda y el pecho, además de evidencias de maltrato físico. Debido a que los restos fueron abandonados en una vía terciaria a tres horas del casco urbano, las unidades de bomberos debieron coordinar un operativo especial para trasladarla inicialmente a la morgue local.
Las investigaciones preliminares apuntan a que el grupo responsable del secuestro y posterior ejecución sería la guerrilla del ELN. Según versiones entregadas por allegados, la joven habría salido originalmente de su hogar para cumplir una cita con un presunto integrante de dicha estructura armada antes de que se perdiera su rastro definitivo.
Una de las hipótesis que manejan las autoridades vincula el crimen con la feroz disputa territorial que azota al norte de Antioquia. Se indaga si el asesinato fue una retaliación por supuestos señalamientos de cercanía con el Clan del Golfo, una versión que los entes judiciales aún trabajan por verificar plenamente.
En respuesta a la alteración del orden público, el Batallón de Infantería N° 31 Rifles reforzó su despliegue en la zona del hallazgo. El Ejército Nacional informó que las tropas permanecen en Raudal Viejo con el fin de proteger a la población civil y contrarrestar el avance de las facciones ilegales que operan en este corredor estratégico.
Este suceso se enmarca en una preocupante racha violenta que afecta a municipios vecinos como Briceño. En esa localidad, los recientes choques armados han dejado menores de edad heridos y han provocado el desplazamiento forzado de familias campesinas, además de amenazas directas contra las autoridades locales y el personero.
Complementando las acciones de control regional, la Séptima División reportó el desmantelamiento de un depósito de guerra en zona rural de Anorí. En el sitio se incautaron más de mil cartuchos de munición, granadas de mortero y drones de vigilancia, material que presuntamente pertenecía a la alianza entre el ELN y las disidencias de las FARC.
Finalmente, el cuerpo de la joven fue remitido al municipio de Yarumal para las diligencias forenses de rigor. Mientras avanza la investigación para capturar a los responsables materiales, la comunidad de Valdivia permanece consternada por la crueldad con la que se cerró este caso que mantuvo en vilo a la región por más de dos semanas.


