El mandatario recorrió los barrios de la ciudad junto a la Fuerza Pública y envió un contundente mensaje a los grupos criminales para exigir el retorno a las actividades cotidianas.
El presidente Abelardo de la Espriella desplazó su agenda a Santa Marta para acompañar las operaciones militares y policiales desplegadas tras la ola de violencia registrada por el paro armado anunciado por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
La reacción armada de la estructura ilegal contra la ciudadanía, el transporte público y los comercios locales se desató luego del operativo de la Fuerza Pública en el sector de Quebrada del Sol, donde cayeron siete de sus integrantes, entre ellos alias ‘Cholo’, segundo cabecilla y financiero del grupo.
Con chaleco antibalas, el jefe de Estado inició su recorrido en el barrio Cristo Rey, donde supervisó las labores de control territorial e hizo un fuerte pronunciamiento contra las organizaciones armadas que delinquen en la región. “Estoy aquí en el barrio Cristo Rey, en Santa Marta. Y estamos directamente con nuestra fuerza pública patrullando todos los barrios. Estos miserables de los Pachenka, de los conquistadores de la sierra, de los narcoterroristas del Clan del Golfo, no van a arrodillar al pueblo colombiano. Y quiero que sepan que hay un presidente que los va a defender con toda la determinación. Vamos por todos esos bandidos, sin ninguna contemplación”, afirmó De La Espriella.
Posteriormente, el primer mandatario se trasladó al sector de Gaira para verificar la situación de orden público y hacer un llamado directo a la reactivación del comercio y las actividades académicas y laborales. Durante la inspección, el presidente enfatizó que las tropas de la Fuerza Pública mantendrán la vigilancia permanente en todos los puntos estratégicos de la capital del Magdalena para evitar nuevos actos de intimidación.
El recorrido continuó hacia el barrio 11 de Noviembre, donde De La Espriella lideró las labores de registro junto a los uniformados y lanzó una dura advertencia a la cúpula de las ACSN. “A las 9 y 30 de la noche estoy en el barrio 11 de noviembre, que es algo así como el centro de operaciones de los pachencas, de los narcoterroristas, de los conquistadores de la sierra. Y está la gente recogida, pero esos bandidos no aparecen, porque saben que aquí está la autoridad, porque saben que está el gobierno, que está el presidente”, sostuvo.
En el mismo punto, el jefe de Estado cuestionó el accionar delictivo contra la población civil e instó a los ciudadanos a perder el temor. “Son muy guapos y machitos para atacar a la gente inocente, a la población inerme, sembrando el terror, quemando carros, haciendo tiros contra los negocios. Pero cuando el gobierno les sale al frente, se asustan como las ratas miserables y desgraciadas que son. Y juro por Colombia y juro por mi vida que los voy a acabar. No va a quedar piedra sobre piedra en donde no pueda encontrarlos con la fuerza legítima del Estado”, manifestó el mandatario.
De La Espriella también se refirió a las acciones judiciales y operativas dirigidas específicamente contra los máximos líderes de la estructura armada en la zona rural y urbana. “Si no se someten, los voy a mandar al infierno en una bolsa, como corresponde y como se merece. Tengan la certeza que dentro de poco vamos a dar con los causantes de toda esta estrategia de terror: alias Pinocho, alias Patilizo, alias Flash o Comando y alias Jacob o Comando 45, narcoterroristas de las autodefensas conquistadoras de la Sierra Nevada. Voy por ustedes, los vamos a cazar como las ratas que son”, enfatizó.
Finalmente, el presidente recalcó que la presencia militar y policial en la capital del Magdalena se mantendrá de forma indefinida hasta garantizar el restablecimiento pleno de la normalidad. “Aquí está el gobierno con las autoridades locales y la fuerza pública para garantizar la vida de todos los cienageros y todos los samarios. Así que retornen a sus actividades porque hay un gobierno que los protege. Hoy más que nunca estoy firme por el Magdalena y firme por la patria”, concluyó el jefe de Estado.


