El evento sísmico con epicentro en Chocó activó las emergencias territoriales y la respuesta de los organismos de socorro.
Un movimiento telúrico de magnitud 7.4 sacudió el occidente y centro del país este lunes a las 7:34 de la mañana. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) localizó el epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, con una profundidad intermedia de 96 kilómetros.
Este evento, catalogado por la autoridad geológica como el más fuerte de la última década en el territorio nacional, generó una emergencia simultánea en varias capitales. Los primeros reportes oficiales confirman la pérdida de vidas humanas, un número no precisado de heridos y la destrucción parcial de infraestructuras.
La situación estructural más crítica se atiende en Cali, donde el alcalde Alejandro Eder confirmó el colapso de al menos 20 edificaciones con personas atrapadas en su interior. La administración municipal activó a todos los organismos de socorro locales y solicitó el despliegue urgente de equipos de rescatistas desde Bogotá y Medellín.
En el Eje Cafetero se concentra el mayor número de víctimas fatales documentado hasta el momento. El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, indicó preliminarmente que 18 ciudadanos fallecieron durante la emergencia, mientras que en Manizales el mandatario Jorge Eduardo Rojas confirmó la muerte de dos personas.
En el departamento del Chocó, zona del epicentro, la gobernadora Nubia Carolina Córdoba reportó ciudadanos heridos y daños severos en las construcciones de Quibdó. A la emergencia inicial se suma la actividad sísmica constante, evidenciada en una réplica de magnitud 4.6 registrada a las 8:18 de la mañana en el municipio de Nóvita.
El impacto del movimiento telúrico también afectó la infraestructura del centro del país, donde el Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca notificó daños en viviendas, colegios y oficinas de siete municipios. En Medellín, los equipos de emergencia adelantan recorridos preventivos de verificación en los distintos sectores sin reportar colapsos hasta el momento.
La capital de la República superó los primeros barridos de inspección sin registrar víctimas ni emergencias de gravedad. El alcalde Carlos Fernando Galán precisó que en Bogotá no hay daños estructurales que comprometan la estabilidad de los edificios, registrándose únicamente grietas menores.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo y Desastres (UNGRD) mantiene activo el monitoreo en todo el país. Julio Fierro Morales, director del SGC, recordó que la región del Chocó tiene antecedentes sísmicos considerables, como el terremoto de 7.2 ocurrido en noviembre de 1979, y reiteró el llamado a la población para seguir las recomendaciones exclusivas de los canales oficiales.


