El Gobierno Nacional finalizó la toma de posesión iniciada en 2021 y restituyó el control de la empresa al Distrito.
La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios oficializó la terminación de la toma de posesión de la Empresa de Servicios Públicos del Distrito de Santa Marta (ESSMAR E.S.P.) mediante la Resolución 20261000688975 del 7 de agosto de 2026, firmada por la superintendente encargada Hilda María Borja Vega. La decisión declara el decaimiento y la pérdida de ejecutoriedad del acto administrativo que mantuvo intervenida a la entidad desde el 22 de noviembre de 2021, devolviendo la administración y dirección de la compañía a la Alcaldía Distrital liderada por Carlos Pinedo Cuello.
Esta determinación pone fin a casi cinco años de administración temporal por parte de la Nación, medida que había sido tomada durante el gobierno del expresidente Iván Duque debido a graves problemas técnicos, administrativos, operativos y financieros en los servicios de acueducto y alcantarillado. No obstante, la Superintendencia precisó que el levantamiento de la medida no significa que todas las dificultades internas de la empresa estén superadas, sino que reconoce que la crisis de agua de Santa Marta responde a factores estructurales como la escasez de fuentes hídricas y fallas históricas de infraestructura que desbordan la capacidad de una intervención administrativa.
Proceso de entrega y vigilancia especial
Para hacer efectiva la devolución, la resolución estableció un periodo de transición de tres días corrientes a partir de su ejecutoria, término en el cual el Agente Especial deberá realizar la entrega integral de la empresa a sus órganos estatutarios competentes. Durante este empalme se transferirán los estados financieros, inventarios de activos y pasivos, contratos vigentes, procesos judiciales, obligaciones laborales, cartera, recaudo, sistemas de información y los informes de gestión correspondientes.
Una vez culminados los tres días de transición, los órganos directivos locales reasumirán plenamente la representación legal y la administración de la ESSMAR. Adicionalmente, la Superintendencia aclaró que la terminación de la medida no afecta la legalidad ni las operaciones consolidadas durante los años de intervención, y confirmó que mantendrá un esquema especial de inspección, vigilancia y control sobre la empresa durante los seis meses siguientes a la entrega, sin que esto implique una prórroga de la toma de posesión.
La solicitud y las propuestas de la Alcaldía
El levantamiento de la intervención responde a la solicitud formal presentada por el alcalde Carlos Pinedo Cuello, quien pidió la revocatoria de la medida argumentando que se había excedido el plazo de dos años fijado por el artículo 121 de la Ley 142 de 1994 sin resolver las causas originarias. La administración distrital también cuestionó la gestión financiera durante la intervención, señalando que los recursos entregados a la entidad mediante mutuos terminaron aumentando las deudas de la ESSMAR en lugar de solucionar su liquidez.
Para respaldar el retorno de la empresa, el Distrito presentó el pasado 31 de julio un plan de salvamento que incluye una hoja de ruta técnica, comercial, financiera y jurídica, junto con metas e indicadores para recuperar la viabilidad de la compañía. Asimismo, la Alcaldía expuso un portafolio de inversiones en infraestructura que superan el billón de pesos, garantizando el respaldo económico de la administración local para asumir la deudas previas y estabilizar la operación.
Obras de infraestructura proyectadas por el Distrito
Dentro del paquete de inversiones presentado por la administración de Carlos Pinedo para fortalecer el sistema de acueducto y alcantarillado se destacan proyectos de gran magnitud para la capital del Magdalena. Entre las obras planificadas por el Distrito figuran la construcción de la planta de El Curval, la rehabilitación de la EBAR Norte y la ejecución del Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado.
A estas inversiones se suman la construcción de los colectores Bellavista, Pescaito y la fase 2 del colector de la Vía Alterna, además de la implementación del Plan de Gestión de la Demanda. Con estos proyectos, la Alcaldía busca mejorar de manera directa la recolección de aguas servidas y la distribución de agua potable en los sectores más afectados de la ciudad.
Las plantas desalinizadoras y el respaldo nacional
Por su parte, la Superintendencia consideró que mantener la intervención resultaba desproporcionado debido a que el Gobierno Nacional asumió directamente la estructuración y financiamiento de las soluciones de largo plazo para el desabastecimiento de agua. Este plan nacional incluye la construcción y puesta en marcha de plantas desalinizadoras, acompañadas de sus respectivos sistemas de captación, tratamiento, conducción, almacenamiento y distribución.
Estas obras de desalinización fueron declaradas como proyecto estratégico de la Nación y cuentan con una inversión aproximada de 1,2 billones de pesos, cuyo proceso de contratación ya fue iniciado. La resolución dejó expresamente establecido que la devolución de la ESSMAR al Distrito no suspende, frena ni modifica la ejecución de estos proyectos nacionales, los cuales continuarán desarrollándose bajo los mecanismos presupuestales y contractuales ya definidos.
Un reto histórico para la administración local
La salida de la ESSMAR del control de la Nación marca el inicio de una nueva etapa en la gestión de los servicios públicos de Santa Marta, justo antes del cambio del Gobierno Nacional. La decisión deja en manos de las autoridades locales la responsabilidad de dirigir la empresa y coordinar las obras necesarias para hacer frente al crecimiento urbano y poblacional del Distrito.
Con el regreso de la empresa a la administración ordinaria, el desafío para el gobierno de Carlos Pinedo Cuello será consolidar el plan de salvamento presentado ante la Superintendencia y convertir la devolución en resultados concretos que garanticen un suministro de agua potable continuo y eficiente para todos los habitantes de la ciudad.


