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Capturan a Yulieth Angulo, la mujer que transportó a María Camila Potosí en Cali antes de su desaparición

Las alertas de la expareja y la exsuegra de la sospechosa, junto a las hipótesis sobre una red dedicada al rapto de recién nacidos, marcan las investigaciones tras el hallazgo de la joven que estaba embarazada.

El atroz crimen de María Camila Potosí, una joven de 21 años con ocho meses de gestación hallada sin vida y con signos de violencia a orillas del río Meléndez en Cali, dio un giro decisivo tras la intervención de la exmarido y la exsuegra de la conductora. Las autoridades mantienen bajo custodia e interrogatorio a Yulieth Angulo, señalada por cámaras de seguridad como la última persona que estuvo con la víctima cuando se dirigían a un supuesto control médico el pasado 16 de julio.

Las indagaciones preliminares de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) consideran que la sospechosa no habría actuado de manera aislada en la ejecución del hecho. Por este motivo, la Alcaldía de Cali elevó a 200 millones de pesos  de recompensa para dar con todos los involucrados y ubicar a la recién nacida, mientras avanzan los actos urgentes del organismo judicial.

La pista de una chancla y la entrega a las autoridades

El rastreo de los videos de seguridad en el barrio Polvorines permitió a los allegados de Angulo identificarla de inmediato como la conductora de la motocicleta. Ante la contundencia de las imágenes compartidas en redes y medios, los parientes la confrontaron directamente para exigirme explicaciones sobre el paradero de la joven desaparecida.

La alerta definitiva dentro del inmueble ocurrió cuando descubrieron una chancla en el solar de la residencia, elemento que coincidía con el calzado que llevaba Potosí al momento de abordar el vehículo. Según relató Yamileth Zamorano, exsuegra de la sospechosa, para Red+ Noticias: “Papi, ¿cómo era la chancla? Y se la mostré. Sí, esa era la chancla. Llevamos la chancla a la Policía”.

Ante el aterrador hallazgo, la familia de la conductora tomó la determinación de notificar de inmediato a las autoridades para que se hicieran cargo de la mujer. Los parientes asumieron el compromiso moral de no encubrir ningún acto ilícito y colaboraron activamente para facilitar la custodia oficial de la sospechosa.

La postura de la familia y el compromiso con la verdad

La exdueña de casa enfatizó ante el mismo medio de comunicación que la decisión de poner a la mujer a disposición de la justicia nació de la solidaridad con los allegados de la víctima: “Quiero dejarles claro a la familia, a los vecinos, al barrio, a todo Cali, que yo sé y entiendo tanto como ellos están de preocupados, nosotros también, pero ella no está aquí. Nosotros desde el domingo que nos dimos cuenta de lo que estaba pasando y que pensamos que ella tenía algo que ver en eso, nosotros la entregamos”.

Por su parte, la expareja de la sospechosa, Carlos Rincón, reafirmó que la custodia fue gestionada directamente por ellos para esclarecer lo sucedido. El hombre manifestó que la familia se considera víctima de la situación y solicitó acompañamiento de los organismos estatales frente a los señalamientos recibidos en la zona.

Los parientes de la detenida expresaron su temor por la seguridad del núcleo familiar tras las reiteradas intimidaciones por parte de habitantes del sector. Por ello, reiteraron su llamado a la Fiscalía para que brinde las garantías de protección necesarias mientras avanza el proceso legal.

El engaño del embarazo y el perfil de la sospechosa

El trasfondo de la relación entre ambas mujeres comenzó a gestarse semanas atrás en las actividades del programa social FAMI del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Investigaciones preliminares indican que Angulo asistía a dicho espacio simulando estar en estado de gestación para entablar contacto con madres gestantes.

Esta conducta fue ratificada por Carlos Rincón, quien reveló en declaraciones compartidas por Red+ Noticias que la mujer permanecía en la residencia únicamente por la supuesta llegada de una bebé. El hombre explicó que existían antecedentes de episodios similares en los que ella aseguraba haber gestado y perdido hijos sin presentar certificaciones médicas.

“Supuestamente, ella estaba en embarazo. Estábamos muy ilusionados, íbamos a tener una bebé, una niña en casa. Quiero aclarar que yo fui una víctima de ella. Nosotros tenemos dudas de si estaba o no embarazada de mí. Esta es la segunda vez; la primera vez también estuvo en embarazo y supuestamente lo perdió, pero nunca hubo registro. Ella hizo todo sola“, sostuvo Rincón al defender la inocencia de su hogar.

Sospechas de una red criminal y la búsqueda de la bebé

El hallazgo del cuerpo en el kilómetro 3 de la vía a La Buitrera, envuelto en sábanas y con amarras en sus extremidades, encendió las alarmas de los peritos por la presunta extracción del feto. Aunque el Instituto Nacional de Medicina Legal evalúa los dictámenes técnico-científicos sobre la causa de muerte, la búsqueda de la niña continúa siendo prioridad.

El alcalde de Cali, Alejandro Eder, sostuvo en declaraciones a la prensa que la complejidad del caso apunta a la operatividad de una red organizada y no a una acción individual. Por esta razón, la administración desplegó un protocolo institucional para realizar pruebas de ADN inmediatas ante la eventual localización de la menor.

Mientras la Fiscalía avanza en la recolección de pruebas para definir la imputación formal contra Angulo, las autoridades mantienen activos los canales de denuncia ciudadana. El objetivo central de los investigadores es esclarecer la totalidad de los hechos y dar con el paradero de la recién nacida.

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