La víctima, de apenas 21 años y padre de un bebé, sufrió el accidente laboral cuando apenas iniciaba su jornada en una bloquera.
Adalberto Monsalvo Hernández, de 21 años, perdió la vida en la mañana de este jueves tras sufrir una descarga eléctrica de alto voltaje mientras adelantaba sus labores en una bloquera. El accidente laboral ocurrió en el sector de Altos de Simón Bolívar, sobre la vía que conduce al corregimiento de Gaira, en Santa Marta.
El joven trabajador, residente del barrio Luis R. Calvo, se disponía a iniciar su jornada laboral encendiendo una máquina mezcladora para la elaboración de bloques de concreto. Al momento de manipular el equipo, recibió una descarga eléctrica que lo arrojó violentamente contra el suelo, dejándolo con graves heridas.
Tras el incidente, sus compañeros de trabajo y su propio padre, quien se encontraba en el lugar, acudieron de inmediato a prestarle los primeros auxilios. La víctima fue subida a un vehículo para ser llevada a toda prisa hacia el Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche.
Durante el trayecto hacia el centro médico, el joven permaneció consciente por unos momentos y reuniendo fuerzas, le expresó a su progenitor la frase: “¡Papá, no me dejes morir!”. A pesar de ingresar con vida al área de urgencias y recibir maniobras de reanimación por parte del personal de salud, los médicos confirmaron su deceso minutos después debido a las lesiones internas ocasionadas por la corriente.
Unidades de la Policía se desplazaron al hospital y al lugar de los hechos para realizar los actos urgentes. Las autoridades ordenaron la inspección técnica al cadáver y su posterior traslado a la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Los investigadores iniciaron las indagaciones correspondientes para determinar las condiciones del establecimiento laboral. Las pesquisas buscan clarificar si la tragedia obedeció a una falla técnica de la maquinaria, inconsistencias en las instalaciones eléctricas o inobservancia de las normas de seguridad industrial.
La muerte de Monsalvo Hernández causó conmoción entre sus allegados y vecinos del barrio Luis R. Calvo, quienes lo describieron como un joven humilde y dedicado por entero al trabajo. El operario laboraba a diario con el propósito de garantizar el sustento de su hogar y el de su hijo de tan solo un año de edad.
El deceso del trabajador deja un profundo dolor en su núcleo familiar, mientras la comunidad espera el informe final de las autoridades para establecer las responsabilidades sobre este fatal hecho en la capital del Magdalena.


