El ministro de Defensa designado confirmó que el gobierno entrante de Abelardo De la Espriella derogará el Decreto 003 para devolver las herramientas operativas a la Policía.
El panorama del orden público en Colombia sufrirá una transformación radical a partir del próximo 7 de agosto con el restablecimiento del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) y el desmantelamiento de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo). La determinación fue ratificada por el ministro de Defensa designado, el general en retiro Jorge Eduardo Mora, como parte de los planes de seguridad de la nueva administración del presidente electo Abelardo De la Espriella.
La medida principal para ejecutar este cambio será la revocación del Decreto 003 implementado por la administración de Gustavo Petro. Frente a esto, el nuevo ministro aseguró que “seguramente se van a derogar una serie de decretos que también le ataban las manos a los miembros de la fuerza pública”, explicando que el marco normativo actual “prácticamente dejó sin herramientas, dentro del marco de los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario (DIH) la aplicación de la fuerza”.
Esta reestructuración forma parte de la estrategia para poner en marcha el denominado Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana, un proyecto presidencial que coordinará a la Policía Nacional con mandatarios locales, empresarios y veteranos de la reserva. El plan contempla además la aplicación de mecanismos judiciales exprés y procesos rápidos de extinción de dominio para desarticular los grupos delincuenciales.
La decisión de eliminar la Undmo generó una oposición inmediata por parte de sectores políticos afines al gobierno saliente, quienes argumentan que la reforma significará un retorno a políticas de confrontación y violencia. La senadora María José Pizarro criticó la propuesta señalando que con este anuncio “pretenden regresarlos a la represión y violencia sin cuartel”, deshaciendo el trabajo para que la fuerza pública recobrara la dignidad y la confianza ciudadana.
Por su parte, el general Mora defendió la iniciativa argumentando que con las políticas salientes “se retrocedieron casi 30 años en el tiempo” en materia operativa. No obstante, para enviar un mensaje de tranquilidad, el funcionario aclaró que en el nuevo gobierno “no va a haber represión ni una serie de circunstancias que los enemigos de la ley y el orden usan como excusa”.
Bajo este lineamiento, el jefe de cartera diferenció la naturaleza de las movilizaciones señalando que “una cosa es la protesta social y otra es la manifestación violenta”. Al respecto, especificó que “cuando la protesta social está dentro del marco constitucional y respetando los otros derechos de los otros ciudadanos pues hay que permitirla”, pero advirtió que “si pasa a una manifestación violenta pues evidentemente hay que aplicar la fuerza en el marco del DD. HH. y el DIH”.
En paralelo a la restitución del escuadrón, los movimientos políticos vinculados al mandatario electo adelantaron que el mismo día de la posesión presidencial iniciará el desmonte de la política de Paz Total. Esta hoja de ruta de seguridad estatal abarcará también la reactivación de todas las modalidades de erradicación de cultivos ilícitos, el fortalecimiento de los grupos Gaula y la construcción de 10 megacárceles privadas.


