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Natalia Villalba llevaba 17 años en Bogotá y su madre completaba cuatro días sin poder contactarla

Los nuevos testimonios de la familia y el extravío de un teléfono celular abren líneas de investigación en el caso.

Las autoridades de Bogotá avanzan en las investigaciones para esclarecer la muerte de Natalia Villalba Angarita, la mujer de 36 años y oriunda de Cúcuta cuyo cuerpo fue descubierto el pasado lunes 22 de junio. El hallazgo ocurrió hacia el mediodía en el baño del apartamento 702 del edificio Morph, ubicado en la calle 95 con carrera 21, en el sector de El Virrey, barrio Chicó Norte de la localidad de Chapinero.

La víctima, quien residía desde hace 17 años en la capital de la república, ocupaba este inmueble bajo la modalidad de alquiler temporal por semanas a través de la aplicación Airbnb mientras gestionaba una mudanza. Su identidad plena fue confirmada por el personal judicial en la escena gracias a sus documentos personales y a dos pasaportes hallados en la habitación, uno de ellos vigente y el otro vencido, en los cuales se constatan viajes previos al exterior, especialmente a España.

Grabaciones de seguridad y sábanas en la lavandería

La reconstrucción de los registros de ingreso muestra que Natalia Villalba Angarita arribó al edificio el pasado 3 de junio para una reserva que inicialmente finalizaba el día 7 de ese mes, la cual posteriormente extendió hasta el 21 de junio. Durante el primer periodo de estadía, las planillas y cámaras detallan que permaneció junto a un ciudadano estadounidense procedente del estado de Texas.

Asimismo, los investigadores identificaron en los videos de seguridad la presencia de un segundo extranjero, un ciudadano británico referido también como londinense, quien ingresó al apartamento el 17 de junio y se retiró al día siguiente. En las grabaciones analizadas por las agencias judiciales, se observa a este último hombre salir del lugar trasladando varias sábanas hacia la zona de lavandería de la edificación.

La trabajadora del servicio general encargada del aseo del inmueble fue quien descubrió la escena una vez terminado el periodo de hospedaje contratado. Al notar la falta de respuesta por parte de los ocupantes, ingresó a la habitación, se dirigió al baño tras escuchar la llave de la regadera abierta y encontró una maleta junto a la ducha, en cuyo interior estaban los restos de la mujer, lo que activó los protocolos con la Policía Metropolitana.

Computador bajo custodia y un teléfono que no aparece

Los peritos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación y la Sijin recolectaron huellas dactilares, rastros biológicos y otras evidencias físicas dentro de la habitación para la posterior evaluación forense. En la inspección judicial del sitio se constató la presencia del computador de la víctima, el cual quedó bajo custodia de las autoridades.

Sin embargo, uno de los puntos clave que concentra las labores de la policía judicial es la desaparición del teléfono celular de Natalia, un dispositivo móvil que no fue localizado en el apartamento y cuya ubicación actual es desconocida. La hipótesis inicial de los organismos encargados de la investigación penal se enfoca en una muerte violenta, con causas exactas que están por determinarse mediante los análisis del Instituto Nacional de Medicina Legal.

El paradero de los dos ciudadanos extranjeros que compartieron con la mujer en el alojamiento es desconocido por las autoridades, quienes aclararon que ninguno ha sido señalado formalmente como responsable, pero sus testimonios se consideran determinantes para reconstruir los hechos. Adicionalmente, las primeras versiones recopiladas por las agencias locales mencionaban inicialmente a un ciudadano de origen holandés entre los acompañantes bajo verificación.

Negocios propios, viajes y la última comunicación familiar

Claudia Villalba, madre de la víctima, dialogó con las autoridades y medios de comunicación en la sede de la Fiscalía, donde la familia permanece a la espera de los avances oficiales y de la entrega del cuerpo para realizar el reconocimiento correspondiente en los próximos días. La progenitora relató que mantenía comunicación frecuente con su hija, pero dejó de recibir respuestas desde el pasado jueves, fecha en la que tampoco ingresaban los mensajes de texto ni las llamadas telefónicas.

La madre indicó que su hija manifestaba tener una empresa y trabajar en ella, aunque no poseía claridad absoluta sobre la actividad económica o la ocupación exacta que desempeñaba. Igualmente, manifestó que Natalia no tenía una pareja sentimental en la actualidad, que viajaba de forma constante fuera del país y que desconocía si recibía visitas de amigos procedentes del extranjero.

Por su parte, la mejor amiga de la joven rinde declaración formal ante las unidades encargadas del caso con el objetivo de aportar información sobre las personas que la frecuentaban y la manera en que se conocieron. Las autoridades de la capital mantienen activas las líneas de indagación, la toma de testimonios de residentes del sector y la revisión minuciosa de las cámaras de seguridad de los alrededores del edificio de hospedaje.

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