El candidato presidencial reveló que inteligencia de alto nivel advirtió sobre un operativo con francotirador para silenciar su campaña en plazas públicas.
En una explosiva rueda de prensa ofrecida durante su gira por la capital de Risaralda, el candidato presidencial Abelardo de la Espriella sacudió el panorama político al denunciar un presunto complot para acabar con su vida. El abogado aseguró que esta estrategia de magnicidio no es un rumor aislado, sino una operación coordinada que involucraría directamente a la administración del presidente Gustavo Petro y a estructuras narcoterroristas que operarían bajo el amparo de las actuales políticas de seguridad.
La denuncia surge en un momento de máxima tensión electoral, a escasas semanas de los comicios del 31 de mayo, donde el aspirante sostiene que las garantías democráticas están rotas. De la Espriella vinculó el riesgo que enfrenta con las recientes decisiones del mandatario sobre la liberación de delincuentes, sugiriendo que estos movimientos forman parte de la logística necesaria para ejecutar el atentado que se estaría fraguando desde sectores oficiales.
Frente a los medios de comunicación en Pereira, el líder opositor fue tajante al señalar a los presuntos responsables “Las amenazas y el intento de asesinarme vienen del Gobierno Nacional en asocio con el narcoterrorismo. Para ese cometido han liberado a 30 delincuentes de alta peligrosidad”, afirmó el candidato, relacionando la figura de los gestores de paz con el plan criminal en su contra.
El candidato detalló que la información sobre el ataque es específica y proviene de fuentes de inteligencia de alto nivel que alertaron sobre el uso de un tirador de precisión. “Tengo información fidedigna de una fuente humana que anoche nos avisó de un atentado en mi contra con un francotirador. El Gobierno, en cabeza del Presidente, me ha venido perfilando”, aseveró durante su intervención, subrayando que la amenaza es “real y no un rumor”.
Esta no es la primera vez que el aspirante lanza este tipo de alertas. En meses anteriores, De la Espriella ya había denunciado seguimientos y montajes en redes sociales, lo que provocó una respuesta inicial de la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía General de la Nación. En aquella ocasión, las autoridades instaron al candidato a formalizar las pruebas, mientras que entidades como la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) han tenido que salir al paso para negar cualquier participación en seguimientos ilegales.
A pesar de los antecedentes y de que su equipo de seguridad le recomendó cancelar los eventos masivos en Pereira por la dificultad de asegurar perímetros contra un tirador, el abogado se negó rotundamente. “Le dije a mi equipo de seguridad: no hay ninguna posibilidad de suspender. Hagan lo que tengan que hacer, pero yo no le quedo mal al pueblo de Risaralda”, manifestó, reafirmando su decisión de continuar con sus recorridos por todo el país.
Dada la gravedad de los hechos y su desconfianza en las instituciones locales tras sus roces previos con el Ministerio del Interior, el jurista decidió elevar el caso a instancias internacionales. Amparado en su estatus legal, confirmó “Le he notificado esta situación al Gobierno de los Estados Unidos, a la Embajada en Colombia, porque yo tengo la doble condición de ser ciudadano estadounidense. El Gobierno americano va a intervenir en esto”.
La rueda de prensa concluyó con un mensaje de desafío hacia sus opositores, a quienes acusa de intentar frenar su proyecto político mediante el miedo. “Están asustados porque saben que los voy a derrotar y los voy a castigar. Pero eso no me arredra”, sentenció De la Espriella, quien cerró su intervención confiando en que la jornada electoral del 31 de mayo se desarrollará bajo la mirada vigilante de la comunidad internacional.

