El responsable del desorden tuvo que reempacar los desechos bajo la vigilancia de la Policía y la mirada firme del empresario afectado.
En la intersección de la carrera Quinta con calle 16, en el corazón comercial de Santa Marta, se registró un fuerte reclamo ciudadano cuando un comerciante enfrentó a un habitante de calle. El sujeto fue sorprendido rompiendo bolsas de residuos y esparciendo los desperdicios sobre el pavimento, afectando la higiene y la imagen de este corredor estratégico.
La situación escaló rápidamente cuando el empresario, cansado del desaseo en el sector de Campo Serrano, decidió no quedarse callado y confrontar directamente al infractor. El hecho atrajo de inmediato la atención de transeúntes y otros dueños de locales, quienes presenciaron cómo se le exigía al hombre responsabilizarse por la suciedad generada frente a los establecimientos.
El comerciante Jhon Gutiérrez, conocido en la zona como ‘Gusi’, lideró la acción con firmeza, exigiendo que el espacio público fuera restaurado de inmediato. Con el respaldo de uniformados de la Policía Metropolitana que llegaron al sitio, se garantizó que el habitante de calle cumpliera con la labor de limpieza ante la mirada de los presentes.
Bajo la supervisión policial, el hombre tuvo que agacharse para recoger cada uno de los restos de basura y meterlos nuevamente en bolsas, dejando el lugar organizado. Aunque el infractor manifestaba su inconformidad y renegaba mientras realizaba la tarea, no tuvo más opción que terminar la recolección para poder retirarse de la zona.
Empresarios de la avenida Campo Serrano señalaron que este tipo de incidentes son una lucha constante por mantener el corredor impecable para turistas y compradores. Destacaron que el esfuerzo gremial por la limpieza no puede verse empañado por actos de indisciplina social que deterioran el mobiliario urbano y la salubridad pública.
Un video grabado por testigos muestra el área totalmente despejada tras la intervención forzada, evidenciando el resultado de este acto de autoridad ciudadana. El episodio envía un mensaje directo sobre la corresponsabilidad en el cuidado de la ciudad, resaltando que el respeto por el espacio público es un compromiso innegociable en la capital del Magdalena.


