Atentado contra psicóloga en Uribia estaría relacionado a temas pasionales tras escándalo en redes del Alcalde de Manaure
La filtración de material explícito en las cuentas oficiales de un mandatario local sugiere un trasfondo sentimental detrás del ataque sicarial
El panorama judicial en torno al atentado contra la psicóloga Katherin Paola Torres Barros ha dado un giro radical, desplazando el foco de la delincuencia común hacia un posible móvil pasional. Las redes sociales del alcalde de Manaure, Jhon Galvis Pimienta Jusayu, se convirtieron en el epicentro de un escándalo sin precedentes al publicarse contenido explícito que vincularía sentimentalmente al mandatario con la víctima, quien hoy se debate entre la vida y la muerte en una unidad de cuidados intensivos.
Este terremoto mediático estalla apenas horas después de conocerse una noticia agridulce:
En medio de la lucha por salvar a la joven de 27 años, los médicos lograron el nacimiento prematuro de su bebé mediante una cesárea de emergencia en una clínica de Maicao. Mientras la recién nacida permanece bajo observación en una incubadora, el material difundido en las cuentas del alcalde sugiere que el ataque violento del pasado 22 de marzo en Uribia no fue al azar, sino el resultado de complejos conflictos sentimentales.
El video de la discordia y el móvil pasional
La publicación, que se volvió viral en cuestión de minutos, muestra imágenes íntimas de la psicóloga y lanza graves acusaciones sobre su vida personal y financiera. En el material se afirma que la mujer mantenía relaciones con múltiples hombres y que su actual pareja habría abandonado a su familia para estar con ella, lo que ha generado una ola de comentarios y juicios de valor en la comunidad guajira.
Estas revelaciones han llevado a las autoridades y a la opinión pública a considerar que el atentado sufrido en la terraza de su vivienda tiene un marcado “tinte pasional” derivado de estas relaciones. La narrativa expuesta en el video sugiere una suerte de “castigo” o retaliación moral, lo que complica la situación jurídica de quienes resulten implicados en la autoría intelectual del crimen.
A pesar de la gravedad de las imágenes, el mandatario intentó justificar la situación de manera informal antes de que se emitiera un pronunciamiento oficial desde su despacho. En sus historias de Instagram, se alcanzó a leer un mensaje atropellado y con errores ortográficos “Me disculpa mi redes fueren jakiadas,, instagran….”, intentando desviar la responsabilidad de la publicación que hoy lo tiene en el ojo del huracán.
Los investigadores de la Sijín ahora analizan si el dispositivo desde el cual se subió el material coincide con los equipos de uso personal del alcalde o si, por el contrario, hubo una intrusión externa coordinada. Esta pericia técnica será fundamental para determinar si el escándalo en redes es una cortina de humo o la prueba reina de una trama de celos y poder.
Comunicado oficial y versión del hackeo
Ante la presión social y el revuelo causado en todo el departamento, la Alcaldía de Manaure emitió un comunicado oficial este miércoles 25 de marzo de 2026. En el documento se denuncia un “acceso no autorizado” a los perfiles de Facebook e Instagram del alcalde Jhon Galvis Pimienta Jusayu, calificando el acto como un ataque cibernético orquestado para desestabilizar la administración.
La administración fue enfática en rechazar el contenido, señalando que las publicaciones “no corresponden a su autoría, ni reflejan sus principios, valores o conducta personal”. Con esto, el equipo jurídico de la alcaldía busca blindar la imagen del burgomaestre frente a las comprometedoras imágenes que circulan profusamente en grupos de mensajería instantánea.
La alcaldía informó que ya se iniciaron los trámites legales ante la Fiscalía General de la Nación para dar con los responsables del presunto hackeo. Aseguraron que “ya se están adelantando las acciones necesarias para recuperar el control de las cuentas”, aunque para muchos expertos en comunicación, el daño reputacional ya es irreversible dada la sensibilidad del caso.
Sin embargo, la filtración ha dejado una mancha difícil de borrar, pues la coincidencia temporal entre el atentado y la publicación es, para los analistas judiciales, “demasiado precisa”. El contenido del video parece ser una exposición de motivos vinculada directamente al ataque sicarial, lo que obliga a las autoridades a investigar el entorno cercano del alcalde y la víctima.
Un llamado a la comunidad en medio de la tragedia
Mientras la investigación avanza para determinar si existe una relación directa entre el entorno del alcalde y el atentado, la administración municipal ha pedido a la ciudadanía detener la propagación del material. “Invitamos a la comunidad a no interactuar ni difundir este tipo de contenido, y a reportar cualquier publicación sospechosa”, dicta el comunicado, apelando a la ética de los usuarios.
La preocupación central de las organizaciones de derechos humanos en La Guajira es la revictimización de Katherin Paola. Mientras ella lucha por su vida tras recibir múltiples impactos de bala, su intimidad ha sido expuesta de forma violenta, convirtiéndose en el blanco de ataques digitales que distraen del hecho principal: un intento de feminicidio o asesinato por encargo.
Por ahora, la atención se divide entre el estado de salud de Katherin y su bebé, y el despacho del alcalde Pimienta, quien deberá dar explicaciones más profundas ante la justicia en los próximos días. Lo que comenzó como un acto de violencia sicarial en Uribia, hoy se perfila como un escándalo de proporciones mayores donde la política, la vida privada y el crimen se han cruzado de la forma más trágica posible.