Judicial

De cazador a presa: identificado el venezolano que “perdió el año” robando en una casa del barrio Pescaíto de Santa Marta

El presunto ladrón creía que coronaba el robo en la madrugada, pero se topó con uno más audaz que él y acabó con su vida

Como José Gregorio Primera Paredes, de 28 años y natural del estado Falcón, Venezuela, fue identificado el sujeto que terminó su carrera delictiva de forma trágica en el norte de Santa Marta. El joven, que presuntamente pretendía “coronar un robo” en una vivienda del barrio Pescaíto, no contaba con que el morador de la propiedad estaba despierto y dispuesto a todo por defender su integridad en plena madrugada del pasado jueves.

El reporte oficial de las autoridades indica que el hoy occiso habría ingresado sigilosamente por la parte trasera del inmueble ubicado en la calle 4 con carrera 13. Al parecer, Primera Paredes ya tenía en su poder varios teléfonos celulares y otros elementos de valor cuando fue sorprendido en pleno hurto.

Al verse acorralado, el señalado delincuente intentó asegurar su escape golpeando al residente en la cabeza, acción que desató una violenta reacción defensiva por parte del dueño de casa.

En medio del acalorado forcejeo y en un acto de supervivencia, el habitante de la vivienda empuñó un cuchillo de cocina y le asestó varias puñaladas mortales al intruso. El presunto delincuente no alcanzó a salir del inmueble y quedó tendido en un charco de sangre, donde exhaló su último suspiro minutos después, mientras el residente daba aviso inmediato a las patrullas del cuadrante.

Tras el fatal desenlace, uniformados de la Policía Metropolitana acordonaron la escena para que los peritos judiciales realizaran la inspección técnica al cadáver. El cuerpo fue trasladado a la morgue de Medicina Legal, donde sus familiares lo reconocieron plenamente este viernes, mientras que el afectado fue remitido a un centro asistencial para recibir atención médica por la contusión sufrida en el cráneo.

Por ahora, la Fiscalía General de la Nación mantiene el caso bajo investigación para ratificar que el hecho se registró bajo la figura de legítima defensa. En el sector de la calle 4 queda el amargo recuerdo de una madrugada violenta donde la delincuencia entró caminando por sus propios medios y terminó saliendo sin vida en una bandeja de criminalística.

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