Durante un paseo en Barú, la médica cayó al mar tras una maniobra de la atracción náutica tipo inflable que era arrastrada por una lancha y habría sido embestida por la misma embarcación
La víctima de este lamentable suceso fue identificada como Julie Nataly Bohórquez Romero, una ginecobstetra de 42 años que se encontraba en Cartagena por motivos académicos. La profesional, quien residía y trabajaba en Florencia, Caquetá, disfrutaba de una jornada de descanso cuando ocurrió la tragedia este domingo 15 de marzo.
Este tipo de incidentes ha encendido las alarmas en el sector turístico de la zona insular de Cartagena, donde la creciente oferta de actividades recreativas marítimas exige una revisión estricta de los protocolos de seguridad. Las autoridades locales han reiterado la importancia de extremar las precauciones para proteger la integridad de los bañistas.
El hecho ocurrió en el sector de Playa Agua Azul, cuando la médica cayó al agua tras una maniobra del inflable que era remolcado. En ese momento, la embarcación habría realizado una maniobra de retorno en la que, presuntamente, la profesional fue alcanzada por la propela del motor, sufriendo heridas de alta complejidad.
Pese a que sus acompañantes lograron trasladarla con celeridad hacia el Hospital de Bocagrande, donde el personal médico intentó estabilizarla con maniobras de reanimación y procedimientos de emergencia, la gravedad de los traumas en su tórax y extremidades resultó fatal, confirmándose su deceso poco después.
En entrevista con Blu Radio, Andrea Chacón, prima de la fallecida, explicó la dinámica del siniestro “Ella cae, junto con las otras dos personas que estaban en la atracción, y en la caída cuando regresa la lancha como a sacarlos, pues al parecer, la lancha la golpea de una forma demasiado fuerte; le corta su brazo, pero además le genera unas lesiones a nivel del tórax y del abdomen”.
La familia de la doctora, quien deja a dos hijas de 2 y 7 años, ha expresado su profundo dolor y ha hecho un llamado enfático a las autoridades para que se ejerza mayor control sobre los operadores turísticos, advirtiendo que este tipo de tragedias no deben repetirse.
Por su parte, la Dirección General Marítima (Dimar) se pronunció a través de sus redes sociales sobre lo sucedido en aguas de Barú.
Actualmente, las autoridades judiciales y marítimas adelantan las investigaciones pertinentes para determinar las circunstancias exactas del hecho. Se evalúa el cumplimiento de las normas de aproximación a bañistas y el estado de la embarcación para esclarecer totalmente las responsabilidades penales y administrativas.

