La grabación, que ya es analizada por los investigadores judiciales, registra el momento exacto en que una de las adolescentes es asesinada mientras se encontraba sometida por sus verdugos en una zona enmontada del municipio
El doble homicidio de las hermanas Sheerydan Sofía y Keyla Nicolle Hernández Noriega, de 14 y 17 años, ha causado una profunda conmoción en el departamento del Atlántico. Tras días de incertidumbre desde que fueron reportadas como desaparecidas al salir de su vivienda en el barrio La Sierrita, el hallazgo de sus cuerpos en una fosa clandestina en Malambo confirmó el peor de los desenlaces para sus familiares y la comunidad.
Las investigaciones, lideradas por el Gaula y la Fiscalía, dieron un giro radical en las últimas horas gracias a la recuperación de un dispositivo móvil. En su interior, los peritos encontraron un archivo de video grabado por uno de los propios victimarios, el cual detalla la sevicia con la que actuó esta estructura criminal y se perfila como la pieza clave para judicializar a todos los responsables involucrados en este atroz suceso.
El instante del disparo
El material audiovisual revela una escena de extrema crueldad: una de las menores aparece arrodillada en un paraje solitario, rodeada por varios individuos armados. Según la reconstrucción de las autoridades, el menor conocido con el alias de “El Mono”, de 17 años, es quien sostiene el arma y sin mediar palabra, dispara directamente al rostro de la víctima a quemarropa.
Tras el impacto, el video capta la reacción inmediata de los presentes, quienes, lejos de mostrar arrepentimiento humano, se sumen en una discusión táctica sobre cómo proceder con los restos. “¿Qué hiciste, Mono? ¿Qué hiciste, Mono?”, se alcanza a escuchar a uno de los implicados, mientras otro sugiere con frialdad “Ahora cogemos a las peladitas y tírenlas allá abajo”, refiriéndose al punto exacto donde luego serían enterradas.
Perfil y antecedentes del victimario
Alias “El Mono”, el presunto ejecutor, no es un desconocido para el sistema de responsabilidad penal para adolescentes. Los informes de inteligencia señalan que el joven se había fugado en noviembre de 2024 de un centro de reclusión en Soledad.
Tras su escape, habría buscado refugio en las filas del Frente 36 de las disidencias de las Farc en Antioquia, donde resultó herido en combate antes de retornar al Atlántico para integrarse a una célula criminal urbana.
Su historial delictivo no termina allí.
A su regreso a la costa, el menor se habría vinculado a grupos dedicados al microtráfico y al sicariato, bajo la influencia de estructuras criminales que operan en sectores como el barrio El Bosque y el municipio de Malambo. Las autoridades trabajan para determinar cómo este menor logró evadir los controles estatales tras su entrega inicial en Medellín y reincorporarse tan rápidamente a la criminalidad.
La hipótesis de una guerra criminal
Las autoridades, encabezadas por el brigadier general Miguel Camelo Sánchez, han planteado una hipótesis central: el crimen estaría directamente relacionado con una confrontación entre estructuras delincuenciales por el control territorial en el área metropolitana de Barranquilla. Se investiga específicamente la posible participación de integrantes ligados a la banda denominada “Los Costeños”.
Aunque el video solo muestra el asesinato de una de las hermanas, los investigadores trabajan bajo la premisa de que la segunda víctima fue asesinada poco después. Según la línea de tiempo establecida, las jóvenes habrían sido retenidas mientras los criminales contactaban a la familia para exigir dinero, un método de extorsión que terminó en tragedia en la madrugada posterior a su desaparición.
Capturas y búsqueda de justicia
Dentro del proceso, ya fue capturado Juan David Taboada Oliveras, alias “Tata”, de 19 años, quien fue localizado tras el rastreo de líneas telefónicas y la atención médica de otros sospechosos en un centro hospitalario. Actualmente, Taboada enfrenta cargos por secuestro extorsivo, mientras la Fiscalía evalúa la imputación de delitos adicionales por su rol en el homicidio.
La investigación sigue abierta para identificar a otros cuatro individuos que, según las evidencias, estarían presentes en el lugar de los hechos. Ante la gravedad del caso, la Alcaldía de Barranquilla ha ofrecido una recompensa de 20 millones de pesos por información que permita dar con el paradero de los demás responsables, mientras el país sigue atento a la resolución judicial de este doble crimen.

