Un estudiante barranquillero vivió un amargo episodio en la tribuna tras recibir rechazos por su vestimenta luego de financiar su entrada con sacrificios económicos.
Durante el partido entre Junior de Barranquilla y Deportivo Pereira disputado en el estadio Romelio Martínez, en Barranquilla, un joven hincha de 16 años identificado como Jerman fue víctima de discriminación por asistir al escenario deportivo en chanclas.
El estudiante logró asistir al compromiso luego de ahorrar diariamente de $2.000 en $2.000 de su merienda escolar hasta reunir los $25.000 pesos del valor de la boleta y desplazarse en bus hacia el estadio.
Una vez en las graderías, una mujer identificada presuntamente como Julieth Villadiego se le acercó de frente para reclamarle directamente por el calzado que llevaba puesto y exigirle que abandonara la tribuna.
A la presión se sumó otro asistente que le gritó “No se viene al estadio en chanclas”, situación que obligó al menor a retirarse del lugar en completo silencio para no discutir.
El hecho quedó registrado en un video grabado por los asistentes y difundido en redes sociales, donde se volvió viral y desató una ola de rechazo ante la actitud de los espectadores.
Tras la viralización de las imágenes, el joven relató en entrevista lo ocurrido al señalar: “Ella me decía que no me quería ver ahí. Me sentí incómodo y mal”, al tiempo que envió un mensaje pidiendo que “no se debe juzgar a ninguna persona por la ropa que viste”.
Frente a la controversia generada en la capital del Atlántico, el empresario Christian Daes, director de operaciones de Tecnoglass, se pronunció en sus canales oficiales asegurando que el hincha “tiene palco asegurado para el próximo año”.
El directivo añadió públicamente sobre el caso: “Ya le mandé a comprar chancletas de Dior y otras de Chanel y no recibo a más nadie que venga a hablar conmigo que no sea en chancletas”.
Adicionalmente, el afectado ha recibido iniciativas de apoyo que incluyen indumentaria del equipo, acceso a señales deportivas, becas de formación y la invitación de la presunta agresora para ofrecer disculpas públicas.


