La salida del dirigente busca destrabar el diálogo con el Ejecutivo y frenar la pérdida de representatividad que afectaba las gestiones de los sectores afiliados.
La renuncia de Bruce Mac Master a la presidencia de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) respondió a la intensificación de las tensiones con el Gobierno Nacional y al retiro masivo de importantes compañías asociadas. La decisión del directivo buscó restablecer los canales de comunicación con el presidente Abelardo de la Espriella, luego de confirmarse una orden gubernamental que impedía a los ministerios atender reuniones encabezadas por el líder gremial.
El choque institucional entre la dirigencia saliente y el Ejecutivo provocó el aislamiento de la asociación en las mesas de concertación técnica con el Estado. Esta falta de interlocución limitó la capacidad del gremio para tramitar las necesidades de sus afiliados, generando disconformidad en el sector productivo por los bloqueos operativos derivados del enfrentamiento.
La crisis derivó en la salida formal de empresas de peso como Incauca, Providencia y Sucroal, sumada al retiro de Coca-Cola (FEMSA) de la Cámara de Bebidas. Ante el riesgo de un mayor desmembramiento representativo, la Junta de Dirección General deberá asumir el control de la transición para proteger la estabilidad de las más de 1.600 compañías asociadas.
En su carta formal de retiro, Mac Master cuestionó las presiones ejercidas sobre la institución y argumentó: “No puedo permitir que circunstancias externas a la Asociación terminen afectando a sus afiliados, sus libertades o su normal desempeño”. Asimismo, el dirigente saliente enfatizó que la resolución adoptada pretendía salvaguardar la independencia organizativa: “Si mi retiro contribuye a proteger a la institución y a facilitar que pueda continuar desarrollando plenamente su misión, debo dar este paso”.
Frente al desenlace de la controversia, el Gobierno Nacional, a través del ministro del Interior, Rodrigo Lara, calificó la renuncia de Mac Master como una actuación exclusiva del sector privado. El funcionario afirmó que “es una decisión autónoma, dentro del gremio, dentro de la ANDI”, y sostuvo que la fluidez en el diálogo entre los sectores productivos y el Estado facilita la gestión conjunta.
El exdirigente, quien asumió la jefatura de la ANDI en diciembre de 2013 y fue reelegido en febrero de 2025, completó casi 13 años al frente de la estructura gremial. A lo largo de su gestión, la organización mantuvo un rol activo en los debates de política económica y representatividad empresarial.
La selección del nuevo presidente requerirá el acuerdo de la Junta de Dirección General, que buscará un perfil orientado a reabrir la agenda bilateral con el Estado sin perder la independencia técnica. La prioridad de los afiliados se centra en reactivar la discusión sobre políticas de crecimiento, incentivos a la producción y normatividad sectorial.
Mientras se define el nombre de la persona que asumirá el cargo, la estructura administrativa y las cámaras técnicas mantendrán la atención a las empresas asociadas. El órgano directivo enfocará sus esfuerzos en enviar una señal de estabilidad al sector económico para preservar los 82 años de trayectoria del gremio.
En el cierre de su comunicación a los afiliados, Mac Master expresó su expectativa sobre la nueva etapa de la entidad manifestando: “Espero genuinamente que esta decisión contribuya también a recuperar el trabajo conjunto entre el Gobierno Nacional y el empresariado”.


