Una misión del Comité Internacional de la Cruz Roja recibió en zona rural del Cauca los restos mortales del militar fallecido en combate.
El cuerpo del soldado profesional Idel José Torres Herrera, adscrito a la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 4 de la Tercera División del Ejército Nacional, fue entregado este lunes a una comisión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en la vereda Huisitó, corregimiento de El Tambo, Cauca. El uniformado falleció el pasado domingo 27 de septiembre durante enfrentamientos armados contra la estructura Carlos Patiño del Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las FARC, grupo que posteriormente retiró el cadáver de la zona del combate.
La entrega del féretro evidenció las versiones encontradas entre la institución militar y el grupo armado ilegal tras la muerte del uniformado, quien pereció en medio de un ataque perpetrado con drones cargados de explosivos y armas de largo alcance. Mientras que el Ejército Nacional denunció el hecho como una retención e infracción a las normas internacionales, los disidentes justificaron su accionar argumentando que procedieron a recoger los restos tras un presunto abandono de la tropa en el lugar de los hechos.
El Ejército denunció formalmente que el traslado y manipulación del cuerpo por parte de la estructura armada representó una vulneración al Derecho Internacional Humanitario, al entorpecer la labor de la Fiscalía General de la Nación para el levantamiento y recolección de pruebas. Adicionalmente, el mal tiempo y la geografía del sector obstaculizaron el ingreso del apoyo aéreo para la recuperación del cadáver por parte de las Fuerzas Militares.
Frente a la vulneración denunciada por las autoridades, el comandante de las Fuerzas Militares, general Erik Rodríguez Aparicio, aseguró: “Que quede claro: cumplir una obligación del Derecho Internacional Humanitario no legitima a ninguna estructura armada ilegal ni borra las acciones cometidas por fuera de la ley. Nuestro soldado profesional Idel José Torres Herrera regresa hoy con su familia”.
Por su parte, el comandante del Ejército Nacional, general José Bertulfo Soto Sánchez, calificó lo sucedido en el terreno de combate como un acto irregular: “La situación ocurrida con la retención de su cuerpo en el sector donde fue asesinado es una flagrante violación al Derecho Internacional Humanitario que indigna a todo el país y una muestra de total cobardía”.
En contraste con la postura del Ejército, durante la entrega del féretro un vocero del Frente Carlos Patiño leyó un comunicado dirigido a la opinión pública expresando: “Hacemos entrega del Cuerpo del Soldado Profesional, IDEL, José Torre Herrera. Este organismo humanitario para que sea devuelto a su familia. Lo hacemos con la frente en alto, porque no somos como ellos. Mientras el Ejército Nacional y el Gobierno de turno desaparecen, masacran, arrojan cuerpos a fosas comunes y los retienen para el show mediático, nosotros honramos la memoria de los caídos”.
El delegado del grupo disidente instó a los familiares del militar a pedir explicaciones sobre lo ocurrido tras el enfrentamiento, manifestando: “Le solicitamos a los familiares que exijan investigaciones rigurosas en el Ejército por el abandono del Soldado Profesional. El Ejército recogió el fusil que portaba y salió del lugar de la confrontación. Solo reportaron su muerte varias horas después y en respuesta a un comunicado público de nuestra organización”.
El vocero de la estructura armada concluyó la diligencia solicitando la verificación del cuerpo antes de hacer el traspaso oficial a la misión humanitaria: “Buenos días, cómo está compañero? Le hacemos entrega del Soldado Profesional y del José Torres Herrera. Revisen, verifiquen lo que el compañero esté completo. Aquí tienen la cédula”.
Tras la recepción de los restos mortales en la vereda Huisitó con la presencia de habitantes locales, el organismo humanitario trasladó el cadáver hacia la base militar del sector y posteriormente a la ciudad de Popayán, con el propósito de realizar la correspondiente identificación forense por parte de las autoridades judiciales y proceder con la entrega del cuerpo a sus familiares.


