Un fuerte vendaval sorprendió a un ferry que transportaba pasajeros y automotores sobre el río Magdalena, generando una emergencia en Salamina. Entre los afectados estaba una ambulancia con un paciente que, gracias a la oportuna reacción médica, logró ser estabilizado.
Un cruce ordinario por el río Magdalena terminó convirtiéndose en un completo caos el pasado sábado, cuando un sorpresivo vendaval azotó al ferry que conecta los departamentos de Magdalena y Atlántico. La embarcación, cargada de pasajeros y vehículos, se vio afectada por las fuertes ráfagas de viento. Esto causó que el transporte fluvial perdiera la estabilidad y chocara contra la orilla, lo que provocó que quedara parcialmente sumergida en la parte trasera.
Según lo manifestado por el capitán de la embarcación, los fuertes vientos obligaron a la tripulación a ejecutar una maniobra de emergencia para regresar a tierra firme. La tensión fue tanta que desató momentos de pánico: pasajeros y conductores de los vehículos pensaron que el ferry se hundiría con ellos a bordo.
No obstante, se conoció que entre los vehículos transportados se encontraba una ambulancia que trasladaba a un paciente remitido hacia Barranquilla. El procedimiento, que ya era delicado, quedó en riesgo debido a la emergencia, pero la tripulación priorizó la evacuación de la ambulancia para garantizar atención médica inmediata.
En medio del caos, el médico Jair Briceño, del Hospital de Salamina, acudió hasta el lugar y logró estabilizar al paciente en la misma orilla del río. Posteriormente fue trasladado al centro de salud del municipio, donde permanece bajo observación antes de continuar su traslado hacia Barranquilla, en busca de atención especializada.

Finalmente, las autoridades instaron a marineros y usuarios a revisar con precaución las condiciones climáticas antes de tomar la decisión de cruzar el río, con el fin de prevenir accidentes y evitar situaciones más graves que puedan comprometer la seguridad de los viajeros.

