Las autoridades investigan si la víctima resbaló accidentalmente desde la estructura vial o si fue impactado por un vehículo que lo lanzó al afluente
El hallazgo se produjo durante la mañana de este sábado, cuando habitantes alertaron a los organismos de socorro sobre la presencia de un cuerpo en las aguas del río Manzanares, a su paso por el barrio 20 de Octubre en Santa Marta. La víctima fue identificada como Carlos Alberto Fuentes Torres, de 55 años, un reconocido vendedor ambulante de pan del sector, apreciado por la comunidad por su carácter amable y dedicado.
Fuentes Torres, quien era apodado cariñosamente como “Carlina”, residía junto a sus hermanos en las cercanías de la zona donde ocurrió el deceso. Sus allegados iniciaron una angustiosa búsqueda al notar que el hombre no retornó a su vivienda tras terminar su jornada de trabajo, desconociendo su paradero hasta que la trágica noticia fue confirmada en la ribera del caudal.
Al confirmarse la identidad, los parientes llegaron al lugar del levantamiento, protagonizando escenas de dolor. Según los reportes iniciales, las autoridades han priorizado la hipótesis del accidente, ya sea por una caída fortuita o por la colisión de algún automotor que transitaba por el puente, descartando inicialmente otras versiones hasta que se esclarezcan los hechos.
Unidades del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) realizaron los actos urgentes y la inspección técnica del cadáver en el sitio del hallazgo. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a la morgue de Medicina Legal en Santa Marta, donde los forenses realizarán los exámenes rigurosos para determinar con total certeza la causa de su deceso.
El caso ha generado consternación en los barrios donde Fuentes Torres acostumbraba comercializar sus productos. Los vecinos lo recuerdan como un hombre trabajador y sencillo, cuya ausencia repentina ha dejado un vacío en la rutina diaria de quienes lo saludaban cada mañana mientras ofrecía su mercancía por las calles del sector.
La situación se torna compleja para su círculo cercano, quienes enfrentan graves dificultades económicas para costear los servicios funerarios. Ante este escenario, sus familiares han elevado un llamado urgente a la administración local, solicitando apoyo humanitario que les permita brindarle una sepultura digna a su ser querido.
Mientras las autoridades cierran las diligencias de investigación, la comunidad continúa expresando su solidaridad con los dolientes, a la espera de que los resultados periciales permitan concluir el proceso administrativo y judicial sobre este lamentable suceso.

