Presidente Petro expide nuevo decreto y sostiene salario mínimo de $2 millones tras reparos del Consejo de Estado
La nueva norma incorpora estudios económicos adicionales y una sustentación jurídica ampliada para mantener el incremento del 23 %, mientras el alto tribunal analiza de fondo su legalidad
El jefe de estado firmó un nuevo decreto que fija el salario mínimo de 2026 en $2 millones, luego de que el Consejo de Estado suspendiera provisionalmente el acto anterior por insuficiencia en su motivación técnica. El documento mantiene intacta la cifra, pero amplía su sustento económico y constitucional.
La nueva norma, identificada como Decreto 0159 del 19 de febrero de 2026, reemplaza formalmente el decreto previo y busca corregir los vacíos advertidos por el alto tribunal, especialmente en lo relacionado con los criterios técnicos que justifican el incremento.
Una arquitectura técnica reforzada
El decreto desarrolla con mayor amplitud los fundamentos económicos del aumento y explica que el ajuste responde a los parámetros establecidos en la Ley 278 de 1996, incluyendo inflación proyectada, productividad y crecimiento del PIB.
En el texto se señala que la metodología aplicada constituye una “traducción operativa de mandatos constitucionales en reglas técnicas verificables”, con lo cual el Gobierno intenta demostrar que la decisión no es discrecional, sino estructurada bajo criterios objetivos.
El componente base del incremento corresponde al 13,6 %, cifra que según el documento resulta de aplicar las variables económicas tradicionales que históricamente han guiado la fijación del salario mínimo en Colombia.
El “cierre de brecha parcial”
El 9,4 % restante se justifica bajo el concepto de “cierre de brecha parcial salario vital”, figura que el decreto desarrolla como mecanismo progresivo para reducir la distancia entre el salario mínimo y el ingreso necesario para cubrir una canasta básica digna.
La norma precisa que este instrumento busca garantizar “condiciones de vida dignas y contribuir a la reducción de la desigualdad”, alineando el incremento con principios constitucionales de justicia social.
El documento también aclara que el ajuste es parcial y no elimina completamente la diferencia en un solo año, sino que plantea un avance gradual para evitar impactos negativos en el empleo o en la estabilidad económica.
Ratificación expresa de la cifra
En uno de sus apartes centrales, el decreto reafirma que, dejando claro que no hubo modificación en el monto previamente anunciado.
El Ejecutivo sostiene que la nueva versión del acto administrativo atiende las observaciones judiciales al incorporar cálculos detallados y explicaciones ampliadas sobre la fórmula utilizada para llegar al 23 %.
Además, se especifica que la combinación del 13,6 % técnico y el 9,4 % de cierre de brecha conforma el porcentaje total, estructurado bajo una lógica económica verificable.
Revisión pendiente y efecto transitorio
El decreto ya fue remitido nuevamente al alto tribunal para su evaluación de fondo, que deberá determinar si la motivación técnica ahora cumple plenamente con los estándares legales exigidos.
Mientras se produce esa decisión definitiva, el salario mínimo de $2 millones regirá de manera transitoria durante 2026, en un escenario donde el desenlace judicial será determinante para consolidar o replantear el modelo de incremento adoptado por el Gobierno.