María Fernanda Cabal y Marta Lucía Ramírez arremetieron contra el presidente Petro tras el accidente aéreo en Putumayo
El mandatario defendió su gestión de modernización militar y acusó a la oposición de bloquear los recursos necesarios para la seguridad de las tropas
El siniestro de una aeronave en Puerto Leguízamo, Putumayo, que transportaba a más de 110 personas, desató un fuerte choque político entre el Gobierno y la oposición. La senadora María Fernanda Cabal y la exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez señalaron la gestión de Gustavo Petro como responsable del deterioro operativo de las Fuerzas Armadas, lo que provocó una serie de respuestas directas del jefe de Estado en la red social X.
Petro defendió su política de defensa, asegurando que la capacidad militar del país viene en declive desde hace quince años y que su administración busca una renovación total del armamento. Sin embargo, el debate escaló a ataques personales cuando el mandatario acusó a sus detractoras de representar intereses de élite y de ser ajenas al dolor de los soldados que arriesgan su vida en el territorio.
Crisis de operatividad y falta de renovación técnica
La senadora María Fernanda Cabal fue la primera en cuestionar la idoneidad del Ejecutivo tras el accidente. En su cuenta de X, la congresista del Centro Democrático fue contundente al afirmar: “Petro usted es un inútil. Cuatro años dando excusas y jamás asumiendo su incapacidad… como son militares esos le duelen menos que los guerrilleros”. Según Cabal, el país padece una administración mediocre que no garantiza la protección de sus uniformados.
El presidente Petro respondió vinculando la postura de la senadora con una supuesta fascinación por el conflicto. “Usted es mujer vampira… les gusta la sangre y a mí salvar las vidas. Antes que saque usted banderas de victoria de la muerte, yo quiero sacar las banderas de la vida y de la luz”, replicó el mandatario, quien enfatizó que, pese al horror del accidente, se han logrado rescatar decenas de jóvenes gracias a la reacción oportuna.
En su defensa, el jefe de Estado argumentó que la renovación del armamento es una directriz de su presidencia desde hace años, pero que ha enfrentado trabas administrativas. “Si los funcionarios administrativos civiles o militares no están a la altura de este reto deben ser retirados”, advirtió, señalando que la flota aérea estratégica y los helicópteros de carga son prioridades urgentes para su Gobierno.
Controversia por la ejecución del presupuesto de defensa
El enfrentamiento tomó un rumbo técnico cuando la exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez cuestionó la supuesta falta de fondos. Ramírez recordó que, en el inicio del actual mandato, el Ministerio de Defensa no ejecutó la totalidad de sus recursos. “¡No es cierto! Su primer año de gobierno él y su ministro de defensa Iván Velázquez devolvieron al presupuesto $800.000 millones que iban a equipo y mantenimiento”, sentenció la exfuncionaria en X.
Ante este señalamiento, Petro atribuyó el recorte presupuestal a la falta de apoyo legislativo para financiar el Estado. “¿Se le olvida que tuve que recortar presupuestos porque sus amigos… decidieron no aprobar los impuestos a los ricos hundiendo la financiación del Estado?”, respondió el presidente, tildando a Ramírez de “princesa de la oligarquía” y acusando a los sectores adinerados de “egoísmo social”.
Para el mandatario, existe una hipocresía en la oposición al llamar “héroes” a los soldados mientras, según él, se niegan a aprobar los tributos que financiarían su seguridad. “Listos para decirles héroes a los muchachos pobres que van a la guerra y le quitan el dinero para que no los maten porque priorizan la maximización de sus ganancias”, añadió Petro, manteniendo una postura defensiva sobre la falta de liquidez para compras militares.
Nuevas directrices para la compra de equipo estratégico
A raíz del accidente en Putumayo, el presidente anunció que acelerará los trámites de adquisición de tecnología militar a través de vigencias futuras. Petro instruyó a la directora de Planeación Nacional y al Ministro de Defensa para agilizar la aprobación de documentos Conpes, priorizando la compra de sistemas antidrones, fusiles de fabricación nacional y vehículos blindados para proteger a la tropa en zonas de conflicto.
El mandatario subrayó que la soberanía nacional debe ir ligada a la industria local, mencionando que “las compras militares deben expandir al máximo la agricultura y la industria nacional”. Con esto, busca reducir la dependencia de proveedores extranjeros, especialmente tras el veto a los helicópteros rusos que ha afectado la movilidad de las Fuerzas Militares en regiones apartadas como el Putumayo.
Finalmente, el jefe de Estado envió un mensaje de advertencia contra la corrupción en el sector defensa, asegurando que cualquier desviación de fondos destinados a las tropas será castigada con severidad. “Persona que se robe un peso es un asesino de nuestras tropas”, concluyó Petro, cerrando un intercambio que dejó en evidencia la profunda polarización sobre cómo se debe manejar la seguridad nacional en Colombia.