El presidente Petro pacta con pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta la recuperación de su territorio ancestral

 

El mandatario lideró una asamblea para establecer las bases de un nuevo decreto que devuelva la autonomía sobre los sitios sagrados de la Línea Negra

El presidente Gustavo Petro se reunió con autoridades étnicas en Santa Marta para formalizar el inicio de un nuevo decreto territorial para la Sierra Nevada. Esta medida busca restaurar la protección de la “Línea Negra” tras la nulidad de la norma anterior por parte del Consejo de Estado, la cual fue invalidada al determinar que no se realizó una consulta previa adecuada con todas las comunidades que tienen presencia y derechos en este territorio sagrado.

Durante el encuentro en la capital del Magdalena, el Gobierno Nacional enfatizó la importancia de este diálogo interétnico para corregir los vacíos jurídicos de administraciones pasadas y asegurar que los pueblos indígenas Kogui, Arhuaco, Wiwa y Kankuamo participen activamente en la nueva reglamentación. El objetivo es consolidar un marco legal que no solo proteja el ecosistema del “Corazón del Mundo”, sino que garantice el debido proceso para las comunidades afrocolombianas y otros sectores que conviven en las zonas aledañas.

Frente a los líderes tradicionales, el mandatario se comprometió a que el nuevo decreto sea una herramienta real para que los pueblos originarios recuperen el control sobre sus tierras ancestrales, extendiendo su influencia espiritual y administrativa hasta el litoral Caribe. Petro calificó este paso como una “defensa de la vida”, argumentando que devolver la gobernanza a las comunidades milenarias es la vía para frenar el deterioro ambiental y los conflictos territoriales que afectan al norte del país.

El anuncio ha generado un intenso debate nacional debido a las implicaciones que tiene el control indígena sobre áreas estratégicas para el turismo y la infraestructura en los departamentos de Magdalena, La Guajira y Cesar. Sectores económicos han manifestado su inquietud ante la posible restricción de actividades productivas en la costa, lo que obliga al presidente a buscar un equilibrio que brinde seguridad jurídica a los inversores sin vulnerar los derechos fundamentales de las etnias de la Sierra.

Para el Jefe de Estado, la protección de la Línea Negra es también un pilar de su política de paz, pues considera que la presencia y autoridad de los pueblos indígenas actúa como un escudo contra las economías ilegales que operan en la zona. Al fortalecer la autonomía de estas comunidades, el Gobierno espera reducir la violencia y el despojo de tierras, permitiendo que la Sierra Nevada sea gestionada bajo principios de sostenibilidad y respeto por la biodiversidad.

Tras la jornada en Santa Marta, el presidente retornó a Bogotá para liderar un Consejo de Ministros en la Casa de Nariño, donde se evaluaron los procedimientos administrativos para que el nuevo decreto cumpla con los estándares internacionales de consulta previa. Este seguimiento técnico busca evitar que la futura norma sea nuevamente demandada ante las altas cortes, asegurando que el compromiso de devolución territorial tenga una base legal inamovible para beneficio de las próximas generaciones.

Finalmente, aunque la firma del documento definitivo tomará meses de trámites y acuerdos, el encuentro de este miércoles marca el inicio de una reconfiguración histórica del poder territorial en el Caribe colombiano. Lo que quedó sellado en la capital del Magdalena es la voluntad del Ejecutivo de colocar la cosmovisión de los pueblos originarios por encima de los intereses comerciales tradicionales, devolviéndoles su rol como guardianes legítimos de uno de los lugares más sagrados del planeta.

 

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