El intérprete, con más de tres décadas de trayectoria artística, murió tras permanecer varios días bajo atención médica especializada en la capital de Bolívar
La escena musical de Cartagena y del Caribe colombiano está de luto tras confirmarse la muerte de Ismael Simancas, conocido artísticamente como Dogardisc, una de las voces históricas de la champeta tradicional.
El deceso del artista se produjo en la mañana de este jueves, luego de que su estado de salud se agravara en las últimas semanas, situación que generó preocupación entre seguidores, colegas y gestores culturales del género.
Complicaciones de salud previas
Dogardisc había sido internado desde finales de diciembre debido a un deterioro progresivo asociado a problemas metabólicos, lo que obligó a su traslado a una Unidad de Cuidados Intensivos en un centro hospitalario de la ciudad.
Pese a los esfuerzos médicos y a la expectativa de una recuperación, su condición no mostró mejoría y finalmente se confirmó su fallecimiento, noticia que rápidamente se difundió en redes sociales y medios locales.
Un referente de la vieja escuela
Con más de 30 años dedicados a la música, Dogardisc es considerado uno de los representantes de la vieja escuela de la champeta, destacándose primero como percusionista y luego como cantante.
Su nombre quedó marcado en la historia del género gracias a temas que se convirtieron en clásicos, especialmente El viejo zorro, canción que lo posicionó como una figura respetada dentro y fuera de Cartagena.
Legado musical y reconocimientos
A lo largo de su carrera, el artista defendió la identidad sonora de la champeta y promovió el respeto por la técnica vocal y la calidad de las producciones, influyendo en nuevas generaciones de intérpretes.
Entre sus trabajos más recordados también se encuentra Desplazado de amor, una canción grabada años atrás que alcanzó notoriedad nacional y se ubicó entre las más escuchadas en plataformas digitales.
Reacciones y despedidas
Tras conocerse la noticia, músicos, productores, periodistas y seguidores expresaron mensajes de condolencia, resaltando su aporte cultural y su papel en la consolidación del género.
Para muchos, la partida de Dogardisc representa no solo la pérdida de un artista, sino de una voz fundamental en la historia de la champeta cartagenera, cuyo legado seguirá sonando en los picós y escenarios del Caribe.

