Joven fue asesinado por un sicario que ingresó hasta su vivienda en el barrio San Pablo de Santa Marta
Pese a que fue trasladado hasta el hospital universitario de la ciudad, la víctima no resistió las heridas y falleció minutos después de su ingreso
Darwin Álvarez, de 25 años y conocido como “El Flaco”, perdió la vida tras ser sorprendido por un sujeto armado que irrumpió en una vivienda del barrio San Pablo alrededor de las 7:30 de la noche de este jueves. El joven, quien había regresado recientemente de la ciudad de Cali para visitar a su madre, recibió múltiples impactos de bala que le causaron heridas de extrema gravedad mientras se encontraba en el inmueble ubicado al sur de la capital del Magdalena.
Tras el atentado, vecinos de la zona reaccionaron de inmediato para auxiliar al herido y trasladarlo en una motocarro hasta la sala de urgencias del Hospital Julio Méndez Barreneche, donde el personal médico de turno intentó estabilizarlo durante varios minutos. Sin embargo, debido a que los proyectiles comprometieron órganos vitales, los especialistas confirmaron su fallecimiento poco después de su ingreso, lo que generó escenas de profundo dolor entre los familiares que llegaron al centro asistencial.
Según las primeras indagaciones de las autoridades, el agresor arribó al sector en una motocicleta, descendió del vehículo y entró directamente a la propiedad para ejecutar el crimen sin mediar palabra antes de escapar con rumbo desconocido. Unidades de la SIJIN y la Policía Metropolitana de Santa Marta hicieron presencia en el lugar de los hechos para acordonar el área e iniciar la recolección de pruebas técnicas y testimonios que permitan establecer la identidad del responsable.
El cuerpo técnico de investigación realizó la inspección del cadáver en el hospital para su posterior traslado a la morgue de Medicina Legal, donde se llevarán a cabo los trámites de necropsia de rigor. Este nuevo episodio de sangre ha causado conmoción en el sector, ya que la víctima solía residir anteriormente en el barrio Marugenia y se encontraba de paso por San Pablo al momento de sufrir el atentado sicarial que acabó con su vida.
La comunidad del sur de Santa Marta ha expresado su creciente preocupación ante el aumento de la violencia selectiva en los barrios periféricos, donde el sicariato continúa cobrando vidas incluso dentro de los hogares. Los residentes exigen a la Policía Metropolitana reforzar los cuadrantes de vigilancia y activar planes de control de motocicletas para frenar la ola de inseguridad que afecta la tranquilidad ciudadana en las últimas semanas.
Finalmente, la Fiscalía General de la Nación ha iniciado la apertura de una investigación para establecer los móviles de este asesinato y determinar si existían amenazas previas contra el joven.