El cargamento era transportado en una embarcación rápida en aguas del Pacífico sur. El presidente Gustavo Petro insistió en que la prioridad es perseguir a los grandes capos y sus bienes
Un operativo de interdicción marítima permitió a la Armada Nacional interceptar una embarcación que movilizaba 2,3 toneladas de cocaína en el Pacífico sur colombiano. La operación, desarrollada en aguas abiertas, hace parte de las acciones desplegadas para frenar las rutas del narcotráfico hacia Centroamérica y otros destinos internacionales.
De acuerdo con la institución naval, el alcaloide era transportado en una lancha tipo “metrera”, utilizada comúnmente por organizaciones criminales para mover cargamentos de gran volumen a alta velocidad. El decomiso, según el reporte oficial, afecta de manera directa las finanzas de redes transnacionales dedicadas al tráfico de estupefacientes.
En su pronunciamiento, la Armada precisó que con esta incautación “se evitó la comercialización de cerca de seis millones de dosis en el mercado ilegal y pérdidas que superarían los 24 millones de dólares para estas estructuras criminales”, además de prevenir miles de posibles emergencias asociadas al consumo.
El presidente Gustavo Petro reaccionó a la operación a través de su cuenta en X y subrayó que el enfoque del Gobierno no se limita a decomisar droga, sino a desarticular las cúpulas. “Se han incautado 2,3 toneladas de cocaína en el Pacífico sur. La incautación de cocaína es prioritaria, pero también lo es la persecución de los grandes capos de la mafia internacional y de sus bienes”, manifestó el mandatario.
El jefe de Estado añadió que la estrategia debe centrarse en seguir la ruta del dinero y atacar las estructuras financieras que sostienen el negocio ilícito. “No basta con interceptar cargamentos; el objetivo es desmantelar las redes completas, identificar a quienes dirigen estas mafias y afectar su patrimonio”, enfatizó.
Las autoridades indicaron que continuarán intensificando los controles marítimos en el Pacífico, una de las principales salidas de la droga producida en el país. Estas acciones se enmarcan en la ofensiva contra el narcotráfico que busca debilitar tanto la logística como la capacidad económica de las organizaciones criminales.

