El adiós a Carlos Barbosa: la televisión colombiana pierde a uno de sus grandes maestros del arte escénico

El reconocido actor y formador de talentos falleció en Bogotá a los 81 años, tras enfrentar una larga lucha contra el mieloma múltiple. Su legado sigue vivo en generaciones de artistas que aprendieron de su ejemplo.

Carlos Barbosa Romero, uno de los actores más queridos y respetados del país, murió la noche del 9 de octubre en su residencia en Bogotá. El artista, de 81 años, enfrentó durante los últimos años un mieloma múltiple, enfermedad que finalmente apagó su vida.

Un adiós sereno a una vida dedicada al arte

La noticia fue confirmada por su esposa, la actriz Miriam Bohórquez, quien destacó que su partida ocurrió en paz, rodeado del cariño de su familia.

Durante los dos últimos meses, el intérprete permaneció bajo hospitalización domiciliaria, recibiendo cuidados paliativos. Bohórquez señaló que su esposo mantuvo el sentido del humor que lo caracterizaba hasta el final, y que el desenlace no fue traumático.

El fallecimiento del actor causó una ola de mensajes de despedida en redes sociales, especialmente por parte de colegas y amigos que lo consideraban un referente dentro del medio artístico nacional.

Un talento forjado en la televisión y el teatro

Nacido en Cali, Carlos Barbosa Romero estudió arquitectura en la Universidad del Valle antes de descubrir su verdadera vocación en la actuación. Su salto al teatro marcó el inicio de una carrera que se extendió por más de cinco décadas, dejando huella tanto en las tablas como en la televisión.

Su versatilidad lo llevó a interpretar desde papeles cómicos hasta personajes dramáticos, ganándose un lugar en la memoria colectiva de los televidentes. Producciones como El divino, Vuelo secreto, La saga, negocio de familia, Bermúdez, El clon y Bolívar soy yo son solo una muestra del amplio recorrido que consolidó su prestigio.

Barbosa fue reconocido por su naturalidad frente a las cámaras y su compromiso con cada papel, características que lo convirtieron en un símbolo del profesionalismo en la actuación colombiana.

Un formador de generaciones

Más allá de su carrera como intérprete, Barbosa dedicó buena parte de su vida a la formación de nuevos talentos. Muchos de los actores que hoy brillan en la televisión nacional reconocen haber recibido su orientación y consejos en sus primeros pasos en el arte escénico.

Su vocación pedagógica lo llevó a impartir talleres, dictar clases y acompañar procesos de creación teatral en distintos escenarios del país. Sus alumnos recuerdan su rigurosidad, pero también su generosidad al compartir su experiencia sin reservas.

Para el actor, enseñar era una forma de prolongar el amor por su oficio. En varias entrevistas expresó que el teatro debía mantenerse como un espacio vivo de reflexión, y que el actor debía prepararse con disciplina para merecer el aplauso del público.

El hombre detrás del actor

Carlos Barbosa fue esposo de la también actriz Miriam Bohórquez, con quien compartió no solo su vida personal sino también varios proyectos artísticos. De su matrimonio anterior con la actriz Chela Arias nacieron dos hijos: Bella y Carlos Javier, quienes residen en el exterior y viajaron a Bogotá para despedirlo.

Quienes lo conocieron de cerca lo describen como un hombre de carácter sereno, con un humor fino y una profunda pasión por el arte. En los últimos años, pese a las limitaciones de salud, continuó participando en lecturas y encuentros teatrales, demostrando que su vínculo con la actuación nunca se rompió.

Su última aparición sobre las tablas fue en la obra Una carcajada que se convierte en tos, presentada en el Teatro Belarte, mientras que su más reciente participación televisiva fue en la producción Las de siempre, del Canal RCN, próxima a estrenarse.

Una despedida llena de gratitud

El velorio del actor se llevará a cabo este viernes 10 de octubre en Capillas de la Fe, en el norte de Bogotá, y las exequias se realizarán el sábado 11. Diversas personalidades del espectáculo han manifestado su tristeza por la partida de quien consideran un maestro y amigo.

Actrices como Geraldine Zivic y Natalia Sanint, junto con el acordeonero Rolando Ochoa, expresaron en redes sociales su admiración por la trayectoria de Barbosa y el vacío que deja en el arte colombiano.

Con su partida, el país despide a un hombre que convirtió la actuación en una forma de vida y el escenario en su segunda casa. Carlos Barbosa Romero se va con la serenidad de quien cumplió su misión: hacer del arte un puente entre el talento y la sensibilidad humana.

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