El funcionario oficializó su retiro destacando la creación de la Política Pública de Emprendimiento y la consolidación de un modelo de resultados para la ciudad
Carlos José Jaramillo Ríos presentó su renuncia irrevocable al cargo de secretario de Desarrollo Económico y Competitividad de Santa Marta, tras liderar esta cartera desde el inicio de la administración del alcalde Carlos Pinedo Cuello en 2024.
A través de un comunicado oficial, el funcionario señaló que su salida marca el cierre de un ciclo de “trabajo incansable” en el que se priorizaron los indicadores técnicos sobre los discursos políticos, logrando transformar la operatividad de una dependencia que hoy cuenta con metas claras y un sistema de desarrollo estructurado.
La decisión de Jaramillo se produce en un momento de balance institucional, donde destaca que Santa Marta ha pasado de una gestión del “día a día” a una planificación estratégica de largo plazo.
En su mensaje de despedida, el exsecretario enfatizó que entrega una entidad fortalecida, con procesos de articulación entre el sector público, la academia y los gremios privados, asegurando que la confianza ciudadana en la gobernanza técnica ha sido el motor principal de los avances alcanzados durante estos dos años de gestión.
Transformación del ecosistema productivo y rural
Uno de los pilares del balance presentado por Jaramillo es el fortalecimiento de aproximadamente 10.800 unidades productivas y el acompañamiento a más de 5.200 emprendimientos locales.
Este enfoque permitió la consolidación de 78 asociaciones rurales, logrando un cambio de paradigma en el sector agropecuario del Distrito al transitar de un modelo basado en el asistencialismo hacia uno de asociatividad productiva real, permitiendo que los productores rurales ganen autonomía y competitividad.
En relación con la visión de ciudad que se implementó durante su paso por el gabinete, Jaramillo destacó en su comunicado la importancia de haber pasado de las palabras a los hechos medibles. Al respecto, el funcionario expresó con contundencia sobre el propósito de su labor
“A su lado entendimos que Santa Marta no necesitaba discursos: necesitaba resultados. Por eso, esta decisión no se toma desde la nostalgia, sino desde la convicción de haber cumplido un propósito. Vinimos a transformar una realidad y a devolverle a la ciudad la confianza”.
En términos de inversión y proyección, la gestión saliente deja asegurada la financiación de proyectos de alto impacto para el ecosistema innovador de la capital del Magdalena. Se gestionaron $4.000 millones para el fortalecimiento de emprendedores y se obtuvo la aprobación de $5.000 millones para el Centro de Innovación y Competitividad, Casa MIC, espacio diseñado para ser el epicentro de la creatividad y la transferencia de conocimiento en la región.
Asimismo, la administración de Jaramillo deja como principal legado normativo la Política Pública de Emprendimiento 2024–2034. Este documento se convierte en la brújula estratégica para que el ecosistema empresarial samario mantenga su rumbo, reglas claras y continuidad operativa durante la próxima década, blindando los procesos de crecimiento económico de los vaivenes políticos y garantizando una ruta de sostenibilidad para los nuevos empresarios.
Hitos en empleabilidad y proyección internacional
En materia de generación de ingresos, la creación de la Agencia Pública Distrital de Empleo se posiciona como uno de los mayores hitos, logrando superar las 11.000 atenciones y concretar 3.764 colocaciones laborales formales. Este organismo permitió conectar de manera efectiva la oferta de talento local con la demanda del sector productivo, dignificando el acceso al trabajo y estableciendo un precedente en la gestión de la empleabilidad desde lo público.
La visibilidad comercial de Santa Marta también tuvo un impulso sin precedentes con la realización del SamaFest, evento que congregó a 140 emprendedores y 30 marcas locales ante una audiencia de más de 22.000 asistentes. Estas plataformas no solo dinamizaron la economía interna en el corto plazo, sino que sirvieron como vitrina para demostrar el potencial de las marcas samarias frente a mercados nacionales, fomentando una cultura de excelencia y calidad en el servicio.
Por otro lado, la toma de decisiones en la Secretaría quedó respaldada por la ciencia de datos tras la instalación del Observatorio de Desarrollo Económico y Competitividad (ODECS). Esta herramienta, sumada a la estrategia Connect 2040 y la Guía de Atracción de Inversión, ha permitido que Santa Marta se proyecte internacionalmente, impactando a más de 34.000 personas mediante programas de cooperación que buscan insertar a la ciudad en las dinámicas de la economía global.
Finalmente, Carlos Jaramillo se despidió agradeciendo el respaldo del alcalde, su equipo de trabajo y los aliados internacionales que creyeron en su modelo de gestión basado en la transparencia y la efectividad. En sus palabras finales, dejó una reflexión sobre la continuidad del proyecto económico que hoy entrega a la ciudad y la certeza de la labor cumplida
“Hoy presento mi renuncia con la tranquilidad de haber cumplido, y con la certeza de que lo construido no depende de una persona, sino de un modelo. Lo que dejamos no es un punto final: es un punto de partida para seguir haciendo historia por Santa Marta”.

