Su familia intentó refugiarse ante el fuerte estruendo de las balas y tras la huida del criminal, buscaron auxiliar al joven, pero ya era demasiado tarde.
Un violento ataque se registró la noche del pasado viernes en el interior de una vivienda situada en el sector de la Estación Sevilla, Zona Bananera, donde la víctima fue sorprendida por sus verdugos sin tener posibilidad alguna de defensa. Este suceso incrementa la preocupación en el municipio ante el repetitivo modus operandi de los grupos criminales en la región.
La víctima fue identificada por las autoridades como William Erazo, de 25 años, quien se encontraba en su residencia al momento del atentado. El joven fue sorprendido por los sicarios en un instante en que se consideraba a salvo bajo su propio techo, lo que ha generado una ola de indignación entre sus allegados.
Según los testigos, dos sujetos armados llegaron hasta la propiedad y sin mediar palabra, ingresaron al recinto con el único objetivo de localizar a su blanco. Una vez que lo tuvieron de frente, los delincuentes accionaron sus armas de fuego de manera repetida, impactándolo mortalmente antes de emprender la huida.
En medio del caos generado por las detonaciones, los familiares del joven buscaron protección inmediata para salvaguardar sus vidas. Solo tras el escape de los asesinos, los parientes salieron para intentar socorrer a la víctima, encontrando una escena desgarradora dentro de la habitación donde finalmente perdió la vida.
El patrón de este homicidio ha causado especial alarma entre las autoridades locales, debido a que los agresores ya no interceptan a las personas en la vía pública, sino que invaden la privacidad de los hogares. Este modo de actuar refleja una planificación minuciosa para asegurar el resultado del atentado sicarial.
Unidades de la Policía Nacional y peritos judiciales llegaron a la escena para acordonar el área y realizar las primeras indagaciones con los vecinos del sector. El cuerpo fue inspeccionado y trasladado posteriormente a la morgue de Medicina Legal para la necropsia de rigor, en medio del dolor que embarga a la comunidad de Guacamayal.


