Su propio hermano lo encontró en la madrugada y lo trasladaron de urgencia, pero en el centro asistencial los médicos confirmaron que ya no tenía signos vitales.
La comunidad del sector El Bolsillo, perteneciente al barrio Los Fundadores en el oriente de la ciudad, permanece consternada tras la confirmación del fallecimiento de Camilo Alfredo Rodríguez. El menor, de apenas 14 años de edad, era un estudiante apreciado en su entorno por su carácter sociable y la constante cercanía que mantenía con otros jóvenes de la cuadra donde residía con sus padres.
El trágico episodio se registró entre la 1:00 y las 2:00 de la madrugada de este miércoles 29 de abril, mientras la familia del adolescente descansaba. Según los reportes iniciales, el cuerpo del menor fue localizado en el patio domiciliario, una situación que activó de inmediato las alarmas entre sus seres queridos, quienes en un intento desesperado por auxiliarlo trataron de reanimarlo antes de buscar ayuda profesional.
De acuerdo con el relato de los allegados, el hallazgo se produjo en ese lapso de la noche, momento en que el hermano mayor de Camilo despertó y notó una anomalía en la seguridad de la residencia. Al observar que la puerta que comunica con el patio trasero estaba abierta de par en par en medio del silencio, decidió inspeccionar el lugar, encontrando al joven sin reacción alguna en el suelo.
Tras el impacto inicial, los familiares levantaron al adolescente y lo trasladaron de urgencia hacia el puesto de salud de Bastidas, el centro asistencial más cercano al sitio del suceso. A pesar de la rapidez del traslado y los esfuerzos de los médicos de turno por realizar maniobras de salvamento, los profesionales dictaminaron que el menor ingresó a la sala de emergencias sin signos vitales.
La noticia del deceso se propagó con rapidez por las calles de Los Fundadores, donde los vecinos manifestaron su asombro ante la fatalidad. Camilo era visto diariamente compartiendo con amigos en las esquinas del sector, y según testimonios preliminares, no se habían reportado señales de alerta o cambios en su comportamiento que hicieran presagiar este desenlace que hoy enluta al barrio.
Personal de la Policía Metropolitana de Santa Marta y unidades de criminalística arribaron tanto a la vivienda como al centro de salud para realizar la inspección técnica del cadáver y los actos urgentes de ley. Las autoridades judiciales han iniciado una investigación formal para reconstruir las últimas horas del estudiante y esclarecer las circunstancias exactas que rodearon este hecho.


