La comunidad de Fundación desmiente el éxito de los puestos de salud locales ante el Ministro Jaramillo y respalda el control del presupuesto.
La reciente visita del Ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, a Fundación ha desatado una fuerte controversia tras sus duros señalamientos contra el Concejo Municipal. El funcionario, alineado con el discurso de la alcaldesa Luz Helena Andrade Campo, calificó de “mezquina” la postura de la Comisión de Presupuesto al no aprobar una adición de recursos. Según el jefe de la cartera nacional, este dinero es vital para terminar obras como la intervención del Puesto de Salud Simón Bolívar, afirmando que la política no debe perjudicar a la gente.
Sin embargo, la indignación en las calles de Fundación cuenta una historia distinta a la que recibió el Ministro. Mientras Jaramillo pedía al concejo “¡Aprueben!”, asegurando que ya se han recuperado exitosamente tres centros de salud, los ciudadanos denuncian que la realidad operativa es precaria. Voces desde el Concejo, como la de la concejal Maura de Vega, sostienen que no se trata de un bloqueo al desarrollo, sino de una exigencia de transparencia ante las inconsistencias detectadas en el manejo de los recursos públicos por parte de la administración municipal.
La polémica se intensificó tras la difusión de un video en redes sociales que muestra la cruda situación de los centros que el Ministro dio por “exitosos”. En el puesto de salud del barrio Loma Fresca, administrado por la Alcaldía, se evidenció que no existe ni siquiera una silla de ruedas para personas con discapacidad. Esta carencia de elementos básicos ha sido el principal argumento de los habitantes para cuestionar si realmente la inversión previa ha sido ejecutada de manera eficiente y digna para el pueblo fundanense.
“En el centro de salud de Loma Fresca no hay una silla de ruedas para subir a los pacientes; toca subirlos de manera improvisada en una silla para que lo vean las entidades y la alcaldesa”, denunció un habitante en el video. Este testimonio contradice frontalmente la narrativa de eficiencia presentada al Ministerio. Para los ciudadanos, es inaudito que se exijan más recursos cuando los puestos de salud actuales, bajo responsabilidad de la Alcaldía, carecen de los insumos mínimos para garantizar una atención humanizada.
Es importante aclarar que los reclamos ciudadanos se centran específicamente en los “puestos de salud” bajo jurisdicción de la administración de Andrade Campo. A diferencia del hospital municipal, que es operado por la Gobernación del Magdalena, estos centros de atención primaria son los que hoy están en el ojo del huracán. La falta de argumentos del Ministro sobre la realidad local ha sido vista como un desconocimiento de la crisis de insumos que atraviesa la red de salud que él mismo asegura haber ayudado a recuperar.
El debate en Fundación trasciende ahora la simple adición de fondos para convertirse en una exigencia de rendición de cuentas sobre la calidad del servicio. El Concejo Municipal mantiene su posición de vigilar que cada peso invertido se traduzca en camillas, insumos y equipos reales y no solo en ladrillos o discursos políticos. Mientras la Alcaldía busca presionar con la presencia del Gobierno Nacional, los fundanenses esperan que la prioridad sea dotar de dignidad a los centros que hoy funcionan a medias.


