Un contingente de 60 policías especializados y artillería pesada del Ejército toman el control de Riohacha y Maicao tras los recientes ataques armados contra el comercio.
Tras la violenta jornada que dejó dos homicidios y locales baleados, el Gobierno Nacional ordenó una intervención de fuerza mayor para recuperar la tranquilidad en el departamento. El despliegue, que incluye unidades de inteligencia y vehículos de combate, busca desmantelar las maniobras de intimidación de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), lideradas por alias “Nain”, quien pretendía paralizar la economía regional mediante un paro armado de tres días.
El blindaje operativo se concentra en puntos neurálgicos de Riohacha y Maicao, donde han sido asignados 60 efectivos de la Unipol y del grupo Ganaderos de la Policía Nacional. Este refuerzo se suma a seis vehículos blindados tipo M113 del Ejército, cuya misión es proteger los corredores viales y garantizar que el sector comercio, hostigado recientemente en la avenida El Progreso y el centro de la capital, pueda reabrir sus puertas bajo protección estatal permanente.
Estrategia de choque y presencia en comunas
El alcalde de Riohacha, Aldemar Ibarra Mejía, tras liderar un Consejo de Seguridad Extraordinario, envió un mensaje de autoridad frente a los intentos de intimidación que silenciaron la ciudad el pasado miércoles. “Una ciudad de más de 200 mil habitantes no puede caer en los juegos de unos pocos que quieren generar este mal ambiente y esta zozobra. Estamos acompañándolos en todos y cada uno de sus sectores y comunas”, afirmó el mandatario, destacando la instalación de un Puesto de Mando Unificado (PMU).
Esta nueva fase busca revertir el pánico sembrado en barrios como el Dividivi y la Comuna 10, donde sujetos armados habían presionado físicamente el cierre de negocios locales. La orden administrativa es clara: la fuerza pública permanecerá en las calles hasta que la actividad económica retorne a su curso normal, utilizando patrullajes focalizados y verificaciones de antecedentes constantes para identificar a cualquier dinamizador de la violencia urbana que intente alterar el orden.
Para fortalecer esta respuesta, la Alcaldía delegada, bajo la gestión de Jaime Brugés Moreno, confirmó que el PMU servirá para monitorear en tiempo real los puntos críticos como el Mercado Nuevo y la calle Primera. La intención es que la ciudadanía recupere la confianza y desestime los panfletos y videos que circulan en redes sociales, los cuales son analizados por expertos en ciberseguridad de la Policía para dar con sus creadores.
Las autoridades han enfatizado que la llegada de los 60 uniformados adicionales no es un hecho aislado, sino parte de una gestión directa ante el Ministerio de Defensa para robustecer el pie de fuerza de manera sostenida. Con este apoyo, se espera que las patrullas no solo realicen control de área, sino que establezcan una red de participación cívica que permita alertar de forma inmediata cualquier movimiento sospechoso en los sectores residenciales y comerciales.
Ofensiva militar contra el mando criminal
El Ejército Nacional ha movilizado sus capacidades distintivas de artillería para localizar a Nain Andrés Pérez Toncel, alias “El Menor”, señalado de ser el autor intelectual de las amenazas. Las tanquetas del Batallón de Artillería de Defensa Antiaérea N. ° 1 custodian ahora las rutas estratégicas hacia Santa Marta y Maicao, enviando un mensaje directo a la estructura criminal. “Aquí estamos poniendo la cara. No crean en amenazas; estamos ajustando todas las capacidades militares para dar con todos estos bandidos y generar un ambiente seguro”, sentenciaron voceros militares.
Para las autoridades, la captura de “Nain” es el objetivo prioritario para desescalar la violencia que en las últimas horas cobró vidas en los municipios de Barrancas y Manaure. La presencia de las unidades de operaciones especiales (GOES) busca no solo prevenir ataques, sino ejecutar allanamientos en zonas rurales y urbanas donde se presume se ocultan los responsables de los recientes homicidios y ataques con arma de fuego contra fachadas comerciales.
El despliegue militar también incluye un componente de inteligencia técnica que trabaja en conjunto con el GAULA para interceptar las comunicaciones de los extorsionistas. Se ha identificado que gran parte de la zozobra es alimentada por llamadas intimidatorias que buscan forzar el pago de “vacunas”, aprovechando la confusión generada por los recientes hechos de sangre que afectaron a transportadores y comerciantes independientes en el sur del departamento.
Judicialización y balance de capturas
La respuesta institucional ya registra avances significativos tras los operativos de “plan candado” iniciados hace menos de 48 horas en los barrios periféricos. Desde el comando operativo de La Guajira se confirmó que la presión en las calles está rindiendo frutos: “Hoy hemos logrado ya cuatro capturas, entre esas unas muy importantes que tienen que ver con amenazas que se hicieron en el sector comercio. La policía está volcando todas sus capacidades para poder estar más cerca de los comerciantes”.
Estos detenidos están siendo procesados bajo cargos de constreñimiento ilegal y porte de armas, mientras se investiga su vinculación directa con las ACSN o “Los Pachenca”. El comandante del Departamento de Policía La Guajira, coronel Salomón Bello Reyes, insistió en que la seguridad es una construcción conjunta, invitando a las víctimas de extorsión a no pagar y, en su lugar, denunciar a través de las líneas 123, 147 y 165 para facilitar la acción de la justicia.
Finalmente, el gobierno departamental y la fuerza pública aseguran que no se cederá ni un centímetro de territorio ante la delincuencia organizada que intenta imponer su ley. Con la llegada de los nuevos uniformados y el equipo blindado, se espera que los habitantes de Riohacha y municipios vecinos recuperen su rutina diaria, bajo la firme garantía de que el Estado ha volcado toda su capacidad operativa para restablecer la paz en La Guajira.


