Apertura de puente militar en Mendihuaca restablece el turismo y recupera el tránsito entre Magdalena y La Guajira
La estructura de 64 metros instalada por ingenieros del Ejército habilita el paso de carga pesada y vehículos particulares
Tras 12 días de intensas labores de montaje, el Gobierno Nacional puso en servicio el nuevo puente militar en el sector de Mendihuaca para restablecer la movilidad definitiva en el departamento del Magdalena. Esta solución técnica, que llega justo para el inicio de la Semana Santa, permite recuperar el flujo vehicular en el kilómetro 37 de la vía Santa Marta – Palomino, corredor que permanecía afectado desde el colapso de la estructura original el pasado 3 de febrero.
La intervención coordinada entre el Ministerio de Transporte, Invías, el Ejército Nacional y la UNGRD permitió acelerar los tiempos de demolición y ensamble para garantizar la seguridad vial en el Caribe. El director general del Invías, Juan Guillermo Jiménez, destacó la importancia de la celeridad en las obras “Nuestro compromiso ha sido garantizar una solución definitiva y segura para la movilidad en la Troncal del Caribe, manteniendo una constante supervisión de las obras”.
El nuevo puente cuenta con una longitud de 64 metros y una capacidad de carga de 52 toneladas, lo que facilita el tránsito de vehículos pesados y reactiva el comercio regional. Jiménez añadió que tras la demolición de la estructura colapsada y la adecuación de los estribos, hoy entregan esta obra “bajo los más altos estándares técnicos para esta temporada”, con una inversión del instituto que ronda los 1.600 millones de pesos.
La logística del montaje contó con el respaldo financiero de la Gobernación del Magdalena, que aportó recursos para los gastos operativos de los ingenieros militares que trabajaron sin descanso. La gobernadora Margarita Guerra celebró la articulación institucional “Nos satisface enormemente haber apoyado a los ingenieros militares y sus equipos con los aportes económicos para cubrir los gastos logísticos que demandó esta solución en el orden de los 500 millones de pesos”.
Desde la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), se enfatizó que la estructura es una respuesta directa para mitigar los efectos de la emergencia climática en la zona. Carlos Carrillo, director de la entidad, señaló que la prioridad fue “suministrar esta estructura que pudiera normalizar el tránsito de tráfico liviano y pesado, protegiendo la dinámica económica y social de la región”, mediante una inversión de 4.300 millones de pesos.
El despliegue técnico en la zona estuvo supervisado por el director territorial del Invías en Magdalena, Fabián Arango, quien confirmó que la operatividad será vigilada de cerca durante los días festivos. Arango explicó que “tras Semana Santa se realizarán labores de mantenimiento en las rampas de acceso mientras se mantiene habilitado el paso provisional”, asegurando que el flujo de viajeros no sufra nuevas interrupciones.
La emergencia original se produjo cuando palizadas arrastradas por el río Mendihuaca golpearon las bases del puente anterior, provocando el cedimiento de sus vigas y dejando incomunicados a los departamentos vecinos. La evaluación técnica del Gobierno determinó que la instalación de un puente modular era la ruta más eficiente para recuperar la conectividad terrestre en un tiempo récord de ejecución.
Con la entrada en operación de esta estructura, se elimina el uso de rutas alternas que incrementaban los tiempos de viaje para turistas y transportadores de alimentos. Las autoridades señalaron además que a finales de abril se procederá al desmonte definitivo del paso alterno y a la remoción total de los escombros de la estructura que resultó afectada por el invierno.
El sector turístico, uno de los más golpeados por la contingencia vial, recibe esta noticia como un alivio fundamental para la economía local durante la temporada alta. El puente militar garantiza que los visitantes puedan desplazarse sin restricciones entre Santa Marta y Riohacha, fortaleciendo la confianza en la infraestructura de transporte del norte del país.
Finalmente, el Gobierno Nacional ratificó su compromiso con la protección de la economía regional mediante soluciones técnicas eficientes que protejan la seguridad de los ciudadanos. La Troncal del Caribe recupera así su competitividad, operando bajo un esquema de monitoreo constante para prevenir futuros incidentes causados por fenómenos naturales en este punto estratégico.