La infraestructura forense del municipio habría enfrentado durante catorce años advertencias de posible cierre debido al deterioro de sus instalaciones, lo cual limitaba la capacidad de respuesta institucional ante las necesidades de la comunidad
La administración municipal y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses realizaron la entrega de la nueva morgue, la cual fue objeto de un proceso de adecuación y remodelación tras varios meses de gestión.
Según la administración local, la obra representó una inversión superior a los 290 millones de pesos, destinados a la modernización de los espacios y la adquisición de tecnología especializada.
Así mismo, se informó que dicha instalación dispone de dos mesas para procedimientos de necropsia y un cuarto frío para la conservación de cuerpos, elementos que cumplen con los estándares requeridos para este tipo de servicios periciales.
Tras una inspección técnica realizada por funcionarios del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, las nuevas instalaciones obtuvieron una calificación de diez sobre diez a nivel nacional.
La alcaldesa Luz Helena Andrade Campo señaló que el proyecto incluye la asignación de personal capacitado para el fortalecimiento de la atención y la integración de la unidad al sistema departamental de servicios forenses.
En el marco de esta entrega, se plantearon nuevas mesas de trabajo para evaluar la posible donación de un terreno municipal destinado a la construcción de una sede permanente del Instituto en la localidad.

