El empresario fue interceptado por sicarios en moto en la vía La Cordialidad, a la altura del sector ‘El Rancho del Chiqui’
La racha violenta en el departamento del Atlántico cobró la vida del reconocido ganadero Vicente Mercado Cepeda en la mañana de este viernes. El ataque se produjo mientras la víctima se desplazaba por la carretera La Cordialidad, en jurisdicción del municipio de Sabanalarga, en un hecho que ha encendido las alarmas del sector productivo.
Mercado Cepeda, quien era una figura prominente en el gremio ganadero del centro del departamento, fue abordado por dos sujetos en motocicleta que le propinaron múltiples disparos. El crimen ocurrió a plena luz del día, frente a la mirada de otros conductores que transitaban por esta importante vía nacional.
Según el reporte preliminar de las autoridades, el ganadero conducía una camioneta Toyota Hilux de placas DAP-010. Al percatarse de que era seguido por los sicarios, intentó acelerar para escapar, lo que desató una persecución de varios metros sobre el asfalto.
Los delincuentes lograron emparejarse con el vehículo del lado del conductor y abrieron fuego de manera indiscriminada. Al menos ocho impactos de bala atravesaron la ventanilla, hiriendo mortalmente a Mercado, quien perdió el control del automotor de forma inmediata.
Sin nadie al volante, la camioneta se salió de la vía y terminó estrellándose contra una paredilla, un poste de energía y un muro. Cuando los testigos se acercaron para auxiliarlo, el ganadero ya había fallecido dentro de la cabina debido a la gravedad de las heridas en su cabeza y torso.
Unidades de la Sijín y la Policía del Atlántico acordonaron la zona para realizar el levantamiento del cadáver y la inspección del vehículo. La principal hipótesis que manejan los investigadores es un posible caso de extorsión, dado el asedio que han denunciado empresarios de la zona en meses recientes.
El cuerpo fue trasladado a las dependencias de Medicina Legal en Barranquilla, mientras la fuerza pública analiza las cámaras de seguridad de la zona para identificar la ruta de escape de los homicidas, quienes huyeron con sentido hacia la capital del Atlántico.

