La embarcación fue interceptada en aguas internacionales durante labores de inteligencia binacional, con la destrucción de un cargamento de cocaína valorado en cientos de millones de dólares y sin víctimas durante el operativo
Una operación coordinada entre autoridades colombianas y estadounidenses permitió la interceptación de un narcosubmarino que transportaba cerca de 10 toneladas de cocaína en aguas internacionales, sin que se reportaran personas muertas o heridas durante el procedimiento.
La embarcación, utilizada para el tráfico internacional de estupefacientes, fue ubicada tras labores de inteligencia conjunta y neutralizada por unidades de seguridad de ambos países, lo que permitió la captura de cuatro hombres señalados de integrar la estructura encargada del transporte de la droga.
Golpe a las finanzas del narcotráfico
De acuerdo con información oficial, el cargamento incautado fue destruido bajo protocolos internacionales y tendría un valor estimado de 441 millones de dólares en el mercado ilegal, representando una afectación directa a las finanzas de organizaciones narcotraficantes que operan rutas marítimas.
La Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) del Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó el resultado del operativo a través de su cuenta en X, donde señaló: “Con el apoyo de la INL, las fuerzas de seguridad colombianas ejecutaron una operación conjunta para atacar este narcosubmarino. Se destruyeron 10 toneladas de cocaína con un valor de 441 millones de dólares y se arrestó a cuatro narcotraficantes”.
Cooperación internacional reforzada
Los cuatro tripulantes detenidos quedaron a disposición de las autoridades judiciales, mientras se define el país que asumirá su procesamiento. Hasta el momento, no se han revelado detalles sobre su nacionalidad ni sobre el destino final del proceso judicial.
Este resultado se da en medio del fortalecimiento de la cooperación bilateral en materia de seguridad, tras recientes encuentros diplomáticos entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos, en los que la lucha contra el narcotráfico volvió a ocupar un lugar central en la agenda conjunta.
Desde el Gobierno colombiano se ha insistido en que este tipo de acciones buscan debilitar las estructuras criminales sin poner en riesgo la vida humana, marcando una diferencia frente a otros operativos marítimos ejecutados en la región durante los últimos meses.
Las autoridades reiteraron que los controles en corredores marítimos estratégicos continuarán, con el objetivo de frenar el uso de semisumergibles como principal mecanismo del narcotráfico para el envío de grandes cargamentos hacia mercados internacionales.

