Pekín reaccionó a las recientes declaraciones de Donald Trump y pidió a Washington respetar el derecho internacional frente al futuro del territorio ártico
China se pronunció frente a las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump sobre Groenlandia y pidió a Estados Unidos no utilizar la llamada “amenaza china” como argumento para avanzar en intereses geopolíticos sobre ese territorio.
El pronunciamiento fue hecho por Guo Jiakun, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, quien señaló que la postura del país asiático sobre Groenlandia ha sido constante y está basada en los principios del derecho internacional.
“Instamos a Estados Unidos a que deje de utilizar la llamada ‘amenaza china’ como pretexto para perseguir intereses egoístas”, afirmó Guo durante una rueda de prensa, en respuesta a preguntas sobre los planes de Washington respecto a la isla.
El vocero subrayó que el orden internacional actual se fundamenta en la Carta de las Naciones Unidas y que estos principios deben ser respetados por todas las naciones, independientemente de sus intereses estratégicos o económicos.
Las declaraciones chinas se producen luego de que Trump reiterara su intención de adquirir Groenlandia y advirtiera sobre posibles sanciones comerciales a países europeos que no respalden su propuesta, incluyendo la imposición de aranceles de hasta el 25 %.
Desde Pekín, estas medidas han sido interpretadas como una forma de presión económica para forzar decisiones políticas, una práctica que China considera contraria a las normas del comercio internacional.
Guo Jiakun también cuestionó el uso reiterado del concepto de “amenaza china”, calificándolo como una narrativa impulsada desde Washington para legitimar acciones expansionistas. “Se trata de una mala propaganda que no corresponde a la realidad”, sostuvo.
Finalmente, China reiteró su llamado a Estados Unidos para que maneje el tema de Groenlandia con responsabilidad internacional, respeto por la soberanía y sin recurrir a discursos que, según Pekín, solo buscan justificar ambiciones estratégicas en el Ártico.

