Un comando de sicarios irrumpió en el barrio Villa Mery utilizando armamento de guerra, dejando un rastro de muerte y varios heridos en un ataque directo
La tranquilidad de este domingo se vio interrumpida en Maicao, La Guajira, cuando un grupo armado perpetró una matanza que cobró la vida de cinco personas. El ataque se registró frente a una tienda del barrio Villa Mery, donde las víctimas fueron sorprendidas por ráfagas de disparos que no les dieron oportunidad de buscar refugio.
Este múltiple crimen ha desatado el pánico en la localidad fronteriza, especialmente porque se trata de la segunda masacre que ocurre en el municipio en menos de cuatro meses. La comunidad observa con impotencia cómo la violencia se recrudece en las calles, mientras los cuerpos de seguridad intentan establecer el alcance de esta nueva ofensiva criminal.
Poder de fuego y ráfagas de fusil
De acuerdo con los testimonios recogidos en el sector, el grupo armado arribó al lugar en vehículos y, portando fusiles y subametralladoras, abrió fuego de manera indiscriminada contra los presentes. El estruendo de las armas automáticas alertó a los vecinos, quienes tras el cese de los disparos hallaron una escena devastadora con cinco jóvenes sin vida y al menos un herido de gravedad.
En la inspección técnica del sitio, los investigadores recolectaron una gran cantidad de vainillas de proyectiles de alto calibre, lo que evidencia el poder de fuego empleado por los atacantes. Esta modalidad de ataque, ejecutada a plena luz del día y con armamento pesado, refleja un nivel de audacia que ha puesto en máxima alerta a todas las instituciones del departamento.
Tras el rastro de la guerra territorial
Las primeras indagaciones de inteligencia sugieren que este ataque sistemático es producto de una guerra interna entre bandas delincuenciales que luchan por el dominio de la región. Se investiga la posible participación de estructuras como “Los JJ” presuntamente celula del Clan del Golfo o las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, quienes mantienen una pugna histórica por el control de las economías ilícitas en la zona fronteriza.
Pese a que el grupo armado huyó rápidamente tras cumplir su objetivo, la Policía Nacional ha desplegado unidades especiales para recolectar videos de cámaras de seguridad y testimonios clave. El objetivo es confirmar si estas muertes están ligadas a una “venganza” pendiente, una hipótesis que toma fuerza debido a la sevicia con la que se cometió el acto frente a múltiples testigos.
Emergencia por el orden público
La recurrencia de estos hechos, sumada al antecedente reciente en el barrio Altos de Parrantial, ha generado un fuerte reclamo de los habitantes de Maicao hacia el Estado. Los ciudadanos exigen medidas contundentes que vayan más allá de la presencia policial momentánea, señalando que el control de las rutas de contrabando y narcotráfico sigue siendo el detonante de estas tragedias.
Mientras las familias de las víctimas lloran a sus seres queridos en medio del asombro, las autoridades locales intentan recuperar el control de una zona que parece asediada por la criminalidad organizada. El municipio permanece bajo una tensa calma, a la espera de resultados judiciales que permitan desarticular al grupo armado responsable de sembrar el terror en el barrio Villa Mery.


