El Ideam ratificó que el ecosistema ubicado en la Sierra Nevada de El Cocuy alcanzó una cobertura de 0 km².
La crisis climática global ha cobrado una nueva víctima en la geografía colombiana con la extinción total del glaciar Los Cerros de la Plaza. Tras años de retroceso, el monitoreo satelital más reciente confirmó que esta masa de hielo, situada en la Sierra Nevada de Güicán o El Cocuy, ha dejado de existir oficialmente.
Este suceso marca un hito doloroso en la historia ambiental del país, pues el ecosistema ha sido declarado extinto al no conservar ni un solo metro de hielo. La confirmación del Ideam valida las alertas que se venían emitiendo desde marzo de 2026 sobre el estado terminal de este nevado.
Un siglo de retroceso acelerado
La desaparición de este gigante blanco no es un fenómeno reciente, sino la culminación de un proceso de degradación que se intensificó en el último siglo. A mediados del siglo XIX, el glaciar ostentaba una imponente extensión de 5,5 km², superficie que para el año 2016 ya se había reducido a un crítico 0,15 km².
Los expertos señalan que factores como el incremento constante de la temperatura y la escasez de nevadas fueron determinantes en este desenlace. Al estar ubicado en una altitud relativamente baja, el glaciar carecía de la protección térmica necesaria para resistir las condiciones atmosféricas actuales de los Andes tropicales.
El Ideam, a través de su cuenta oficial en X, subrayó la gravedad de esta pérdida para el equilibrio nacional “Colombia pierde el glaciar de los Cerros de la Plaza… No es un hecho aislado. Es una alerta sobre cómo el cambio climático ya está impactando nuestros territorios y comprometiendo el equilibrio ambiental y la disponibilidad de agua en el país”.
Impacto en la memoria y el agua
La pérdida de este ecosistema conlleva también la destrucción de un “archivo histórico” del planeta, pues los glaciares guardan en sus burbujas de aire información climática milenaria. Con su derretimiento total, la ciencia pierde datos valiosos sobre la composición química de la atmósfera de siglos pasados que ya no podrán ser recuperados.
Además, la extinción de Los Cerros de la Plaza genera una reacción en cadena que afecta de forma directa a los páramos y bosques altoandinos circundantes. Estos entornos dependen de la regulación hídrica que brindan las masas de hielo para mantener la estabilidad de los caudales de agua que abastecen a las poblaciones.
La confirmación técnica de esta desaparición fue posible gracias a la colaboración entre el Ideam y el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC). Ambas entidades utilizaron herramientas de alta precisión del Observatorio de la Tierra y el Territorio para documentar el estado final del terreno y validar la ausencia de masa glaciar.
Finalmente, este evento pone la lupa sobre los pocos glaciares que aún resisten en Colombia, como el volcán nevado del Ruiz y la Sierra Nevada de Santa Marta. La comunidad científica advierte que, de no frenarse las tendencias actuales, estos otros ecosistemas estratégicos podrían enfrentar un destino similar en las próximas décadas.


